El simple acto de elegir las escaleras en lugar del ascensor puede influir notablemente en la salud del corazón y la esperanza de vida. A esta conclusión llegaron investigadores de la Universidad de East Anglia.
Un amplio análisis combinó datos de más de 480 mil personas provenientes de nueve estudios de alta calidad. Los participantes fueron observados durante un promedio de 14 años.
Entre ellos se encontraban tanto individuos sanos como aquellos con problemas cardíacos preexistentes. Sus edades oscilaban entre los 35 y los 84 años, siendo el 53% mujeres.
Aquellos que subían escaleras con regularidad tuvieron un 39% menos de probabilidades de morir por enfermedades cardiovasculares. El riesgo general de muerte por cualquier causa se redujo en un 24%. Además, se observó en ellos una menor incidencia de infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.
El profesor Vassilios Vassiliou, de la Norwich Medical School, señaló que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte a nivel global. Su número casi se duplicó entre 1990 y 2019. No obstante, gran parte de estas enfermedades son prevenibles a través del estilo de vida, incluida la actividad física.
La doctora Sophie Paddock, cardióloga del mismo centro universitario y del Norfolk and Norwich University Hospital, resaltó la viabilidad de este método. Subir escaleras se integra fácilmente en la rutina diaria, ya sea en casa, en el trabajo o en espacios públicos. Esto resulta particularmente beneficioso para quienes disponen de poco tiempo o carecen de acceso a un gimnasio.
El estudio demostró que incluso breves periodos de actividad física aportan beneficios. Ya se sabía que dedicar unos minutos a subir escaleras varias veces por semana mejora la resistencia cardiorrespiratoria y reduce los niveles de colesterol. Algunos indicios sugieren que aproximadamente seis tramos de escaleras al día podrían ofrecer el máximo efecto, aunque la "dosis" precisa aún está por definirse.
Estos resultados refuerzan la evidencia de que incluso pequeñas dosis de movimiento tienen un impacto considerable. Dado que más de una cuarta parte de los adultos no cumplen con las recomendaciones de actividad física, promover el uso de escaleras en oficinas y edificios públicos podría ser una estrategia clave para reducir los riesgos cardíacos a nivel poblacional.
Es importante recordar que esta opción no es adecuada para todos, especialmente para personas con movilidad reducida o problemas articulares. Futuras investigaciones tienen previsto utilizar dispositivos portátiles para un seguimiento más preciso de la actividad.
El trabajo ha sido publicado en la revista American Journal of Cardiovascular Drugs. La pregunta es: ¿vale la pena elegir las escaleras en lugar del ascensor la próxima vez que se presente la oportunidad?
