En septiembre de 2026, investigadores de la Universidad de Cornell presentaron el dispositivo WILD: un registrador inalámbrico más ligero que una moneda estadounidense de diez centavos y con una forma que recuerda a un diminuto gorro de cocinero. Permite registrar por primera vez la actividad de grupos de neuronas en animales pequeños que se desplazan libremente en su entorno natural, y no en jaulas de laboratorio.
Antes, los neurofisiólogos podían o bien registrar con detalle las señales cerebrales en las condiciones controladas del laboratorio, o bien observar el comportamiento de los animales en el campo, pero el equipo cableado impedía combinar ambos enfoques. El nuevo aparato modular resuelve este problema: unas sondas flexibles registran la actividad neuronal durante meses, mientras que módulos adicionales siguen el desplazamiento, la orientación, las vocalizaciones y los movimientos oculares. El registro dura de tres a nueve horas de forma continua y, ahorrando energía, bastante más.
En experimentos de campo al norte del campus de Cornell, el dispositivo registró por primera vez el funcionamiento de las «células de lugar» en ratones que exploraban un gran recinto abierto. Estas neuronas, responsables de la memoria espacial, se activaban de manera distinta que en los estrechos laberintos de laboratorio. Estos datos ayudan a comprender cómo los animales se orientan y memorizan el paisaje en condiciones reales.
La tecnología ya la utilizan colegas para estudiar aves, murciélagos y monos. Permite observar cómo reacciona el cerebro a los cambios meteorológicos, a la aparición de depredadores o a las interacciones sociales dentro del grupo, procesos que es imposible reproducir en una jaula. Esto es especialmente importante para entender la adaptación de las especies a un entorno que cambia con rapidez.
El desarrollo no solo amplía los horizontes científicos, sino que también abre perspectivas prácticas: sabiendo cómo perciben y memorizan los animales el mundo que los rodea, se puede evaluar con mayor precisión el impacto de la actividad humana en su comportamiento y diseñar medidas de conservación más eficaces.
