Cuatro astronautas regresaron sanos y salvos a la Tierra el jueves después de casi ocho meses en la Estación Espacial Internacional. La cápsula espacial de SpaceX amerizó en el océano Pacífico frente a la costa de Los Ángeles.
A bordo iban los astronautas de la NASA Jessica Meir y Jack Hathaway, la representante de la Agencia Espacial Europea Sophie Adenot y el cosmonauta de Roscosmos Andrei Fediáev. Habían abandonado la ISS la víspera y aguardaban con impaciencia el reencuentro con sus familias.
La tripulación partió hacia la estación en febrero para sustituir con urgencia a sus colegas, uno de los cuales —Mike Fincke, de la NASA— tuvo que ser evacuado por motivos médicos. Fue la primera evacuación médica en la historia de los vuelos tripulados de la NASA en 65 años.
El relevo llegó con tres semanas de retraso debido a la reparación de la cápsula, lo que aplazó el regreso de la tripulación actual. Tras el amerizaje, los cuatro salieron rápidamente de la cápsula, saludaron con la mano y apretaron los puños a bordo de la nave de rescate de SpaceX.
«Estamos muy contentos de volver al planeta Tierra después de una misión increíble en la Estación Espacial Internacional», transmitió Meir inmediatamente después del amerizaje. Ya en órbita había hablado de emociones encontradas y de cuánto echaría de menos «las vistas extraordinarias de nuestro planeta natal».
¿Qué permanece invariable en este tipo de misiones, pese a todas las dificultades técnicas y los retrasos?
Tras el helicóptero, los astronautas se dirigieron a Houston. Deberán someterse a exámenes médicos y adaptarse a la gravedad terrestre.

