Los jóvenes en los países económicamente desarrollados expresan cada vez más pesimismo sobre su futuro financiero. Las deudas estudiantiles, la inaccesibilidad de la vivienda y las dificultades para encontrar trabajo crean una sensación persistente de que a las generaciones anteriores les resultaba mucho más fácil alcanzar el bienestar. Sin embargo, los datos de las investigaciones pintan un panorama mucho más complejo y ambiguo.
Dos estadísticas opuestas
La comunidad científica no ha llegado a una conclusión unánime sobre si la actual generación joven se ha vuelto objetivamente más pobre.
Por un lado, los datos del Institute for Fiscal Studies (IFS) indican que en el Reino Unido, los millennials se enfrentan por primera vez a tener ingresos inferiores a los de generaciones anteriores a los 30 años. Esto interrumpe una tendencia de muchos años de crecimiento del bienestar observada desde la década de 1930. El Centro de Estudios de Pobreza y Desigualdad de Stanford registra una tendencia similar: solo el 44% de los estadounidenses nacidos a finales de la década de 1980 alcanzaron un estatus socioeconómico más alto que sus padres a los 30 años, mientras que el 49% terminaron un escalón por debajo.
Por otro lado, varios economistas y analistas (por ejemplo, en The Atlantic) argumentan que, a largo plazo, los millennials son financieramente más exitosos. Si bien la crisis de 2008 asestó un duro golpe a quienes recién comenzaban sus carreras, desde mediados de la década de 2010 sus ingresos han mostrado un crecimiento constante.
Polarización en lugar de una regla general
Una evaluación más equilibrada proviene de un estudio a gran escala de 2023 realizado por la Universidad de Cambridge, la Universidad Humboldt y el instituto Sciences Po. Encuestando a 6.000 representantes de la generación de los baby boomers y de los millennials, los científicos concluyeron que la situación financiera de los jóvenes depende críticamente de la trayectoria vital elegida.
Los millennials empleados en el sector servicios de bajos salarios o que se ven obligados a vivir con sus padres realmente enfrentan serias dificultades económicas. Sin embargo, aquellos que siguieron el guion clásico de la clase media (recibieron educación superior y construyeron una carrera estable) a mitad de sus vidas acumularon significativamente más riqueza que sus compañeros de la generación de los boomers a la misma edad.
Psicología de la percepción
¿Por qué los datos objetivos a menudo difieren de las sensaciones subjetivas? Los expertos identifican dos factores clave. En primer lugar, el trauma de la crisis financiera mundial de 2008 formó en los jóvenes una profunda sensación de inseguridad financiera a largo plazo. En segundo lugar, las redes sociales provocan comparaciones constantes con el éxito «filtrado» de otros, lo que distorsiona la imagen real y amplifica la sensación de propia insolvencia financiera.
Conclusión
Afirmar que toda la generación joven está condenada a la pobreza es una simplificación peligrosa. La realidad es que las oportunidades económicas hoy dependen más de la educación y la elección profesional que nunca antes. Esto crea no una pobreza universal, sino una profunda polarización dentro de la propia generación: la brecha entre sus representantes más exitosos y los más vulnerables crece constantemente.




