¿Cómo se comunican las ballenas entre sí? ¿Cómo preservar sus rutas migratorias, que atraviesan aguas de distintos Estados? ¿De qué manera las observaciones científicas pueden ayudar a evitar colisiones de los animales con embarcaciones? Estas cuestiones forman parte del programa de la 26.ª Conferencia Internacional de Biología de Mamíferos Marinos — SMM2026, que se celebra del 19 al 23 de octubre en San Juan, Puerto Rico. Su tema unificador es One Ocean, One Future: «Un océano, un futuro».
La Sociedad de Mastozoología Marina celebra por primera vez su conferencia bienal en América Latina. En el centro del encuentro están la relación entre el bienestar de los mamíferos marinos y la salud de los ecosistemas, así como la cooperación internacional que ayuda a convertir el conocimiento en acciones de conservación.
Escuchar el océano: voces, cantos y comunicación
Una de las líneas del programa está dedicada a la acústica y la comunicación: desde los sonidos de los odontocetos hasta los cantos de las ballenas y paisajes sonoros submarinos enteros. Sesiones científicas específicas abordan el comportamiento, la cultura de los animales y la estructura de sus vínculos sociales.
En la ponencia plenaria de la bióloga evolutiva Laura May-Collado se plantea la cuestión de cómo surgió la diversidad de voces de los odontocetos. Los investigadores comparan el parentesco evolutivo de las especies, las particularidades de su entorno y de su vida social, utilizando entre otros medios el aprendizaje automático para comparar complejos repertorios sonoros. Esto ayuda a comprobar qué factores influyeron en el desarrollo de la comunicación y cómo los animales pueden hacer frente a la vida en un océano cada vez más ruidoso.
Preservar los caminos por los que se mueve la vida
En el programa preliminar del 17 al 18 de octubre se incluyó un seminario sobre los «corredores azules» — las rutas migratorias que conectan los lugares de alimentación, reproducción y descanso de las ballenas. Tales rutas cruzan fronteras nacionales y alta mar, por lo que su protección exige decisiones concertadas de varios países.
Entre las cuestiones anunciadas figuran el uso de datos satelitales en la planificación de la navegación, la reducción de las capturas accidentales de animales en artes de pesca y la creación de áreas marinas protegidas interconectadas.
Aquí la idea de unidad adquiere un sentido práctico: el cuidado de un tramo del océano continúa con el cuidado del siguiente — a lo largo de todo el recorrido del animal.
Prevenir un encuentro peligroso
El programa también incluye reuniones de trabajo sobre la prevención de colisiones entre ballenas y embarcaciones y el intercambio de datos en tiempo real para reducir ese riesgo. Otro tema es la prevención del enredo de grandes ballenas en artes de pesca y la organización de asistencia.
En la descripción del seminario correspondiente se prevén debates sobre el seguimiento de animales heridos, el uso de drones, la formación de rescatistas y la prueba de equipos de pesca que reducen el riesgo de enredo. Se presta especial atención a la cooperación entre científicos, pescadores, organizaciones conservacionistas y comunidades locales.
Conocer mejor a animales difíciles de ver
¿Cómo estimar el tamaño de una población si sus representantes pasan la mayor parte del tiempo bajo el agua? El programa presenta marcas satelitales, observaciones acústicas pasivas, inteligencia artificial y análisis del ADN ambiental —las huellas genéticas dejadas por los organismos.
Algunas reuniones están dedicadas a cómo combinar distintas fuentes de datos y tener en cuenta la variabilidad climática al evaluar el estado de las poblaciones.
Tales herramientas amplían las posibilidades de observación. Ayudan a los investigadores a vincular encuentros aislados con animales en una imagen más completa de sus desplazamientos y su vida.
Transmitir el conocimiento a la siguiente generación
La dimensión humana de la conferencia se revela en la ponencia plenaria de Joanna Alfaro sobre la transmisión de la experiencia a los jóvenes especialistas en la conservación de mamíferos marinos. Su tema es la continuidad: cómo la comunidad científica puede transmitir los conocimientos acumulados, las habilidades de campo y la experiencia de interacción con las personas a quienes continuarán con esta labor.
En esto se manifiesta la profundidad de las palabras «Un océano, un futuro». La conservación de la vida marina se compone de muchas acciones interconectadas: escuchar al animal, comprender su ruta, compartir a tiempo una observación, cambiar una práctica, formar a otra persona.
Para GAYA ONE este encuentro resuena con la idea de unidad a través de la participación. Distintos países, escuelas científicas y generaciones aportan su contribución única a una causa común. Su interacción abre posibilidades que van más allá de un laboratorio o de una sola costa.
El océano une las costas. El cuidado común de la vida une a las personas.




