Neurobiólogos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han presentado pruebas convincentes: el pensamiento lógico y el lenguaje se basan en sistemas cerebrales diferentes.
El estudio, publicado en la revista PNAS, reveló que incluso personas con graves trastornos del habla después de un accidente cerebrovascular son capaces de resolver tareas lógicas complejas con éxito.
Durante la resolución de estas tareas, las áreas del cerebro responsables del procesamiento del lenguaje permanecieron prácticamente inactivas.
La investigación fue dirigida por Evelina Fedorenko, profesora asociada del Departamento de Ciencias Cerebrales y Cognitivas. Hope Kean, investigadora postdoctoral del laboratorio de Fedorenko, desempeñó un papel clave.
Los científicos examinaron a dos pacientes con afasia, un trastorno grave que afecta la comprensión y producción del habla.
A pesar de su condición, estos pacientes resolvieron acertijos lógicos con números y patrones visuales tan bien como el grupo de control. Las reglas que descubrían eran comunicadas por los participantes mediante gestos o dibujos.
En los experimentos con voluntarios neurotípicos, se utilizó resonancia magnética funcional (fMRI). Durante la resolución de tareas lógicas, las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje no se activaron, ni en el razonamiento inductivo ni en el deductivo.
Este descubrimiento cuestiona concepciones filosóficas y científicas arraigadas sobre la conexión inquebrantable entre el lenguaje y el pensamiento. Los investigadores sugieren que el pensamiento abstracto podría exigir una precisión superior a la que el lenguaje ordinario permite.
Los resultados tienen una relevancia práctica significativa para el trabajo con personas que padecen afasia. Confirman que la pérdida de la capacidad de hablar no implica la pérdida de la capacidad de pensar lógicamente.
Además, estos hallazgos podrían ser útiles para el desarrollo de la inteligencia artificial, donde los modelos de lenguaje aún imitan el razonamiento de una manera diferente a la del cerebro humano.


