Este verano en Francia hizo tanto calor que incluso el champán, al parecer, dijo:
—Se acabó. Ya no soy ligero y etéreo.
La cosecha del año 2026 en la región de Champaña resultó poco habitual: la uva maduró muy pronto, sobrevivió a un calor intenso y acumuló una cantidad de azúcar especialmente alta.
Y el azúcar durante la fermentación se convierte en alcohol.
Como resultado, para algunos vinos de la cosecha del año 2026 se permitió una graduación de hasta 15% de alcohol —por encima del nivel habitual.
Es decir, la conocida frase:
—Si solo me he tomado dos copas de champán…
ahora puede requerir una aclaración:
—¿De qué champán exactamente?
Claro que esto no significa que todo el champán vaya a volverse de repente de 15 grados. Lo más probable es que los productores mezclen los vinos más fuertes con partidas menos alcohólicas para conservar el estilo habitual.
Pero el hecho en sí es maravilloso.
El champán seguirá burbujeando, reposando en su cubo con hielo y luciendo lo más elegante posible.
Solo que después de la segunda copa, quizá ya te mire y te diga:
—¿Qué, seguimos conociéndonos? 😄
Y la conclusión principal es sencilla:
El clima cambia. El champán se adapta. Y a nosotros nos queda adaptar el tamaño de la copa.


