En Hawái, los desechos plásticos y las redes de pesca abandonadas están cobrando una nueva vida. Un grupo de investigadores del Centro de Investigación de Desechos Marinos de la Universidad del Pacífico de Hawái los está mezclando con asfalto para pavimentar carreteras.
Este proyecto se lleva a cabo en colaboración con el Departamento de Transporte de Hawái. Desde el año 2020, la mayoría de las carreteras del estado se construyen con asfalto modificado con polímeros, el cual resiste mejor los rigores del clima tropical. Actualmente, una parte del polímero virgen SBS se sustituye por polietileno reciclado obtenido de residuos domésticos y de equipos de pesca desechados.
El equipo, liderado por Jennifer Lynch, realizó pruebas de campo en una calle residencial de Oahu. Se pavimentaron tramos con tres tipos de mezclas: la estándar, una con polietileno reciclado de origen local y otra elaborada con materiales de redes oceánicas. Transcurridos once meses, se recolectó el polvo de la carretera y se analizó mediante pirólisis, cromatografía de gases y espectrometría de masas.
Los resultados son alentadores: los revestimientos con plástico reciclado no desprenden más micropartículas que el asfalto convencional. La fuente principal de polímeros detectada en el polvo es el desgaste de los neumáticos, y no el plástico integrado en el pavimento. El plástico se adhiere firmemente al betún, por lo que las partículas se desprenden únicamente junto con el árido y el ligante.
La iniciativa Bounty Project ya ha logrado retirar 84 toneladas de desechos marinos de gran tamaño del Océano Pacífico. El reciclaje de estos materiales en infraestructuras alivia la presión sobre los vertederos y disminuye los costes de transporte de residuos fuera de las islas.
La durabilidad de estas nuevas vías todavía debe ser comprobada mediante ensayos a largo plazo. No obstante, ya resulta evidente que el reciclaje es factible cuando la sociedad prioriza la sostenibilidad. ¿Vale la pena continuar buscando soluciones de este tipo para otras regiones?
Jeremy Axworthy presentó el estudio en la conferencia de primavera de la Sociedad Química Americana en 2026. La financiación fue proporcionada por el Departamento de Transporte de Hawái.



