Ya hemos escrito sobre un nuevo tipo de gato. Ahora se conocen más detalles, así que volvamos a admirar una nueva raza en más de cien años.
Los científicos solo describieron recientemente su existencia como una especie separada: Leopardus tilcayo. Este es el primer descubrimiento de una nueva especie de felino en más de cien años, y no ocurrió como resultado de expediciones específicas, sino casi por accidente.
El tilcayo es bastante pequeño: mide unos 46 centímetros de largo y pesa aproximadamente 1,4 kilogramos. Es decir, es incluso más pequeño que un gato doméstico promedio. Al mismo tiempo, genéticamente, su linaje se separó de sus parientes más cercanos hace unos 1,4 millones de años.
Los investigadores analizaron los genomas de 38 gatos, incluidos 26 representantes del género Leopardus. Según el estudio publicado en Current Biology, el tilcayo se separó de sus parientes más cercanos hace aproximadamente 1,4 millones de años. El animal es más pequeño que un gato doméstico, pero está cubierto de manchas que recuerdan a las de un leopardo. Cinco especies de felinos tigrados de América del Sur ahora se reconocen como independientes.
Tamaño y apariencia
- Longitud del cuerpo (cabeza + tronco): 42,5–50,5 cm
- Longitud de la cola: 25–26,5 cm
- Peso: alrededor de 1,3–1,4 kg (menos que un gato doméstico común)
- Coloración: fondo marrón claro, grandes rosetas irregulares de color marrón oscuro o negro (abiertas o semicerradas). Orejas cortas y redondeadas ("como las de un osito de peluche"), hocico pequeño, bigotes largos.
Historia de un ejemplar concreto
El ejemplar principal (holotipo) es un macho llamado Tigrino. Lo encontró siendo un cachorro, alrededor de 2016–2017, un habitante local, lo tomó por un gatito doméstico y lo tuvo en casa cerca de un año. Cuando el animal empezó a mostrar instintos salvajes (entre ellos, cazar gallinas), lo entregaron al refugio Senda Verde Wildlife Sanctuary en la región de Yungas. Ahora el gato tiene unos 10 años y sigue viviendo allí. Precisamente su ADN fue clave para describir la especie.
Solo se conocen muy pocos ejemplares: este macho en cautiverio, posiblemente otro ejemplar vivo y algunos registros de cámaras trampa.
- Se separó de sus parientes más cercanos (Leopardus tigrinus / pardinoides) hace aproximadamente 1,4 millones de años (Pleistoceno temprano).
- El estudio se publicó el 17 de septiembre de 2026 en la revista Current Biology.
- Los científicos analizaron los genomas de 38 gatos del género Leopardus (incluidos ejemplares modernos y de museo de distintos países de América del Sur).
- Como resultado, el complejo de los «gatos tigrados» se dividió en cinco especies independientes (antes se consideraban menos).
- Además, se describió una nueva subespecie de las Yungas peruanas — Leopardus tigrinus antisuyo.
Área de distribución y estatus
Por ahora solo se ha confirmado en los bosques nubosos de las Yungas, en las laderas orientales de los Andes, en el departamento de La Paz (provincia de Nor Yungas, cerca del poblado de Arapata, a una altura de aproximadamente 1570 m). Es una zona de transición entre los Andes y la Amazonía, con alta humedad y un relieve escarpado.
El tamaño de la población, el área de distribución exacta, el comportamiento, la dieta y las características reproductivas son prácticamente desconocidos. Los autores subrayan que el descubrimiento debe estimular la protección de estos bosques, porque el ecosistema ya se encuentra amenazado.
En general, la ciencia sabe todavía muy poco sobre el tilcayo; precisamente por eso su descripción se ha convertido en un acontecimiento tan notable.
El descubrimiento subraya lo poco que sabemos sobre la biodiversidad incluso en grupos de mamíferos relativamente estudiados. Los bosques nubosos de las Yungas son un ecosistema único, donde se cruzan distintas zonas climáticas y donde se conservan especies que no se encuentran en ningún otro lugar. La protección de estos bosques adquiere especial importancia, ya que precisamente allí habitan animales cuya existencia la ciencia conoce solo ahora.
El tamaño de la población del nuevo felino sigue siendo desconocido por ahora. Los autores del estudio señalan que la descripción de la especie debe impulsar el fortalecimiento de las medidas de conservación para todos los gatos tigrados de la región. Sin datos precisos sobre la población es difícil evaluar el grado de amenaza, pero ya está claro que la conservación de los hábitats es el factor clave.
Como muestra la historia del tilcayo, la naturaleza sigue deparando sorpresas incluso en la era de los satélites y del análisis genético. Cada nueva especie recuerda que los ecosistemas no son listas estáticas, sino comunidades vivas e interconectadas, donde la pérdida de un elemento puede afectar a toda la cadena.
El descubrimiento de Leopardus tilcayo obliga a mirar de otro modo el valor de los bosques nubosos de Bolivia y la necesidad de tratarlos con cuidado.
