El Human Animal Bond Research Institute (HABRI) ha otorgado una subvención para realizar un nuevo estudio que analizará cómo influye la convivencia con animales en la esperanza de vida de las personas mayores. El proyecto ha sido concedido a la Universidad de Guelph y estará encabezado por la doctora Lauren Grant, del Ontario Veterinary College. Los resultados ayudarán a comprender el papel de las mascotas en la reducción de la mortalidad mediante factores psicosociales y conductas saludables.
La investigación se centrará en el análisis de datos de adultos mayores que tienen perros, gatos u otros animales domésticos. Los científicos evaluarán en qué medida los paseos regulares, el cuidado del animal y el apoyo emocional derivado del vínculo reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y depresión. Se prestará especial atención a quienes viven solos, dado que para ellos la mascota suele ser la principal fuente de actividad diaria y contacto social.
La metodología incluye encuestas, indicadores médicos y un análisis estadístico de la mortalidad a lo largo de varios años. Los participantes informarán sobre la frecuencia de interacción con sus animales, sus niveles de estrés y hábitos cotidianos como paseos o visitas al veterinario. Estos datos se compararán con un grupo de control sin mascotas para identificar los mecanismos de influencia específicos.
Para las personas mayores, que a menudo se enfrentan al aislamiento y a la pérdida de movilidad, los resultados podrían dar lugar a recomendaciones para integrar animales en los programas de cuidados. Si se confirma el vínculo, el personal médico y los servicios sociales podrían proponer la adopción de mascotas como parte de las estrategias de prevención de dolencias asociadas a la edad.
Este proyecto se enmarca en un volumen cada vez mayor de investigaciones sobre los beneficios del vínculo entre humanos y animales. Anteriormente, el HABRI ya había respaldado trabajos que demostraron una disminución de la presión arterial y mejoras en la salud mental de los dueños de perros y gatos. El nuevo estudio profundizará en el conocimiento de los efectos a largo plazo sobre la longevidad.
Se estima que las conclusiones finales del estudio estarán disponibles en un plazo de tres años.




