Los astrónomos han informado del posible descubrimiento del primer satélite natural fuera del sistema solar. El objeto orbita alrededor de una enana marrón en el sistema CD-35 2722.
El sistema se encuentra a unos 70–73 años luz de la Tierra. La estrella central tiene una masa de aproximadamente la mitad de la solar, y la enana marrón CD-35 2722 B, de alrededor de 35–37 masas de Júpiter.
Las observaciones se llevaron a cabo desde octubre de 2023 hasta febrero de 2026 con el espectrógrafo infrarrojo CRIRES+ del Very Large Telescope de ESO en Chile. Los científicos registraron una modulación de la velocidad radial con un período de unos 170 días.
El modelo más probable apunta a un satélite con una masa mínima de 0,9 masas de Júpiter y un período orbital de 171 día. El objeto no gira alrededor de un planeta, sino de una enana marrón.
El estatus del hallazgo sigue siendo objeto de debate. La masa del candidato es comparable a la de Júpiter, por lo que resulta difícil clasificarlo inequívocamente como luna o como planeta. Los investigadores prefieren el término «exoluna».
El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional dirigido por Kevin Hoy. Los resultados se han publicado en la revista Nature. Si se confirma, será el primer caso de detección de un satélite natural fuera de nuestro sistema.
¿Qué revelará este descubrimiento sobre la diversidad de arquitecturas celestes fuera del sistema solar? Por ahora, los científicos subrayan que el sistema es joven, tiene unos 150 millones de años, y requiere más observaciones.
El método de velocidades radiales, aplicado aquí por primera vez para buscar un satélite alrededor de una enana marrón, abre nuevas posibilidades. Futuros instrumentos, como el Extremely Large Telescope, ayudarán a precisar los detalles.

