El servicio militar a menudo se percibe como una escuela de disciplina y resistencia, sin embargo, para Pamela Fleming se convirtió en el fundamento para crear una práctica de consultoría que ayuda a las organizaciones a gestionar el cambio y, al mismo tiempo, genera ingresos sostenibles.
Después de ocho años en el ejército de EE. UU., donde alcanzó el rango de sargento y participó en varias misiones, Fleming utilizó sus beneficios educativos para obtener títulos en sistemas de información, administración pública y desarrollo organizacional. Este conocimiento le permitió notar que en las corporaciones el éxito se mide por plazos y presupuestos, no por el impacto en las personas, y fue aquí donde encontró su nicho.
Al lanzar Nexus Transformation Partners LLC, Fleming se enfrentó al problema típico de los nuevos emprendedores: cómo encontrar los primeros clientes y monetizar su experiencia única. Según un estudio de IVMF, el 39% de las mujeres veteranas empresarias citan la falta de experiencia en redes de negocios como la principal barrera, el 29% la falta de mentores y el 27% la escasez de capital inicial.
El programa STRIVE, organizado por el Instituto de Veteranos y Familias Militares de la Universidad de Syracuse, proporcionó a Fleming estructura y responsabilidad. Los participantes aprenden no solo a elaborar un plan de negocios, sino también a articular claramente el valor de sus servicios, una habilidad que influye directamente en el flujo de caja y la sostenibilidad de la empresa.
Los antecedentes militares brindan a los veteranos una rara combinación de resiliencia y capacidad para trabajar en la incertidumbre. Sin embargo, el éxito en los negocios civiles requiere una habilidad adicional: traducir la experiencia de liderazgo en palabras y acciones comprensibles para los clientes. Fleming enfatiza que es esta traducción la que hace que la oferta sea competitiva en el mercado de consultoría.
La reciente inclusión de Fleming en el Salón de la Fama de Emprendedores Cotidianos del Año (Everyday Entrepreneur of the Year) lo confirma: las habilidades militares se pueden capitalizar si se aborda el asunto de manera sistemática. Su motivación no es solo el ingreso personal, sino también ayudar a la comunidad, lo que coincide con los datos de una encuesta donde el 48% de las mujeres veteranas citaron el apoyo a la comunidad como la razón clave para iniciar un negocio.
Para aquellos que planean un camino similar, Fleming aconseja tratar el emprendimiento como una nueva habilidad: aprender a construir relaciones, hacer propuestas claras y pedir pago por la experiencia. El servicio militar ya proporcionó resiliencia; ahora es necesario agregar educación financiera y marketing.
Cuando la experiencia de liderazgo deja de ser un simple recuerdo y se convierte en un producto que resuelve problemas reales de los clientes, el dinero deja de ser una casualidad: se convierte en el resultado lógico de un valor bien construido.


