Investigadores de la Universidad de Linköping, en Suecia, aplicaron inteligencia artificial para localizar materiales bidimensionales MXenes largamente olvidados en antiguas bases de datos. El trabajo se publicó en la revista Science el 29 de octubre de 2026.
El equipo dirigido por la profesora Johanna Rosen identificó 33 MXenes ya existentes que la comunidad científica desconocía hasta entonces. Estos hallazgos inspiraron a los científicos a crear 11 nuevas composiciones.
«Tenemos que mirar tanto hacia atrás como hacia adelante para acelerar la ciencia de materiales. En la literatura hay muchísima información de la que no tenemos ni idea», señaló Johanna Rosen.
Los MXenes están formados por varias capas atómicas de metal combinadas con carbono o nitrógeno. Su enorme superficie en relación con su peso abre amplias posibilidades de aplicación, desde la purificación del agua y el almacenamiento de energía hasta las telecomunicaciones y la biomedicina.
Los científicos también desarrollaron un nuevo método de síntesis: los materiales se crean sin calentamiento externo en tan solo unos segundos. El proceso requiere muchos menos productos químicos peligrosos y menos agua en comparación con los enfoques tradicionales.
Además, los metales de tierras raras pueden sustituir a los habituales en la estructura de los MXenes, confiriendo a los materiales propiedades magnéticas. Esto amplía su potencial de uso en el sector energético y en el almacenamiento de datos.
El proyecto recibió oficiosamente el nombre de «Cofre del tesoro». Como expresó Johanna Rosen, las bases de datos y la literatura son cofres de tesoros; solo hay que abrir la tapa.
El primer autor del artículo fue Ali Saffar Shamshirgar. Subrayó que el descubrimiento de nuevas composiciones permite explorar aún más posibilidades para aplicaciones sostenibles.
¿Qué más puede esconderse aún en los archivos de las décadas pasadas?
Según los investigadores, escalar la producción de MXenes será la clave para su amplia implantación en tecnologías reales.



