Astrónomos de la Universidad de Wisconsin-Madison han informado sobre el descubrimiento de un exoplaneta inusual, GJ 523b. Es el primer planeta descubierto y catalogado en el marco del proyecto Wisconsin Center for Origins Research.
El planeta se encuentra a aproximadamente 87 años luz de la Tierra. Su radio es de cerca de 2,55 radios terrestres y su masa es de aproximadamente 23,5 masas terrestres. Con tales parámetros, la densidad resulta ser muy alta: alrededor de 7,8 g/cm³.
La alta densidad indica que GJ 523b es predominantemente rocoso y contiene poco gas en su atmósfera. Estos mundos son llamados informalmente «mega-Tierras».
El planeta fue detectado inicialmente mediante el telescopio espacial TESS a través de las disminuciones periódicas en la luz de la estrella. Posteriormente, se confirmó mediante observaciones realizadas con el telescopio WIYN de 3,5 metros en el Observatorio Nacional de Kitt Peak, utilizando el espectrógrafo NEID.
El período orbital es de 17,75 días. La edad del sistema se estima en aproximadamente 170 millones de años; es un objeto muy joven según los estándares cósmicos.
Según los modelos estándar de formación planetaria, un núcleo de tal masa debería haber atraído una gruesa envoltura gaseosa y haberse convertido en un gigante gaseoso. Sin embargo, GJ 523b ha permanecido denso y rocoso.
«Esto no es en absoluto lo que esperábamos», señaló el autor principal del estudio, Max Croft.
Las posibles explicaciones incluyen la pérdida de atmósfera debido a la proximidad a la estrella o una colisión entre dos protoplanetas. Por ahora, no hay datos suficientes para una conclusión definitiva.
El descubrimiento ayuda a precisar el concepto de «mega-Tierra»: planetas con un radio de al menos 2,1 radios terrestres y una densidad de al menos 5,5 g/cm³. Aún queda por determinar cómo se forman exactamente tales objetos.
