En Portugal ya no esperan a que Ronaldo vuelva al once inicial. La selección, sin su legendario capitán, avanza con paso firme hacia los cuartos de final de la Liga de Naciones, y la última victoria sobre Noruega 2:1 no hizo más que confirmarlo: la era de una sola estrella ha terminado.
El partido en el «Dragão» comenzó con una sorpresa. Los noruegos abrieron el marcador a mediados del primer tiempo: Kristoffer Ajer acertó al ángulo lejano tras una jugada de estrategia. Pero apenas dos minutos después, João Cancelo respondió con un disparo igual de espectacular desde fuera del área. Los portugueses tomaron la iniciativa y no la soltaron hasta el final.
Gonçalo Ramos, que ocupó un puesto en el once inicial en lugar de Ronaldo, se convirtió en el gran protagonista de la noche. En el minuto 79 remató un pase de João Félix y le dio la victoria al equipo. Es ya el tercer gol de Ramos en cuatro partidos bajo la dirección de Jorge Jesus. Portugal mantuvo su pleno de puntos en el grupo y fue el primero en garantizarse el pase a los playoffs.
La salida de Ronaldo de la concentración de la selección tras el conflicto con el entrenador podría haber sido un golpe duro. En cambio, el equipo demostró que es capaz de jugar sin él. Jesus apostó por el juego colectivo, y el resultado habla por sí solo: cuatro victorias en cuatro partidos, y además sin una sola derrota.
Noruega, con Erling Haaland en sus filas, no encontró respuesta. Los escandinavos iban por delante en el marcador, pero no supieron mantener la ventaja. Los portugueses, en cambio, incluso tras quedarse con diez hombres por la expulsión de Francisco Conceição, llevaron el asunto hasta la victoria.
Esta victoria no es solo el resultado de un partido. Demuestra que el fútbol portugués ha pasado a una nueva fase, en la que el éxito depende no de un solo jugador, sino de la profundidad de la plantilla y de la disciplina táctica. El siguiente desafío son los cuartos de final en 2027, donde el equipo ya juega sin mirar atrás.


