En lugar de una única gran exposición cada tres años, el proyecto en la región del Gran Golfo de Guangdong — Hong Kong — Macao se despliega como una secuencia de tres etapas anuales. En 2026, explora cómo la interacción entre el ser humano, la naturaleza y la tecnología abre nuevas posibilidades y transforma nuestra percepción de la realidad.
El 23 de octubre de 2026 se inauguró en el Museo de la Academia de Bellas Artes de Cantón la exposición «悬置的生成» — «Generación suspendida», segunda etapa del proyecto trienal «Trienal de Arte y Tecnología del Gran Golfo». La muestra reúne 11 grupos de obras de China y de otros países. Las instalaciones interactivas, los robots, los algoritmos y las tecnologías de aprendizaje automático se convierten en medios para investigar un mundo en el que el ser humano, la naturaleza y los sistemas digitales interactúan y se influyen mutuamente cada vez más.
«Flujo de exposiciones»: tres etapas de un mismo programa
En lugar del formato habitual, en el que una gran exposición se celebra cada tres años, los organizadores emplean la estrategia del «flujo de exposiciones»: tres etapas temáticas se suceden anualmente, en 2025, 2026 y 2027. Cada una está dedicada a un aspecto distinto de la relación entre el ser humano, el entorno y la tecnología. Juntas conforman una investigación secuencial: de las interconexiones a la interacción y, después, a la percepción.
2025 — Interconexiones. La primera etapa, «Agua salada, turbulencia y paisajes algorítmicos», exploró las intersecciones entre el agua, los datos, el cuerpo, la geografía y la memoria cultural. Los fenómenos naturales, la experiencia humana y los procesos digitales se consideraron partes de un entorno común en el que los cambios de un elemento se reflejan en los demás.

2026 — Interacción. La actual exposición «Generación suspendida» aborda la relación del ser humano con la tecnología: desde robots y dispositivos interactivos hasta algoritmos que procesan información e influyen en el entorno digital. ¿Qué ocurre cuando la tecnología deja de ser un simple instrumento en manos del ser humano y se convierte en un participante activo de la interacción? ¿Cómo cambian nuestras acciones, decisiones y sensaciones en respuesta a sus reacciones? Los artistas investigan estas cuestiones a través de situaciones de espera, retraso e incertidumbre: momentos en los que el curso habitual de la interacción se altera y pueden surgir nuevas formas de conexión.
2027 — Percepción. La siguiente etapa, «弥漫的感知», continuará la investigación de la percepción, la inteligencia y la conciencia. Abordará cómo las tecnologías transforman las maneras de sentir, comprender y conocer el mundo, así como las ideas sobre los límites entre el ser humano, la máquina y el entorno.
Cuando la interacción se convierte en fuente de lo nuevo
En la presente muestra, la investigación de la interacción se despliega en tres secciones: «Cuerpo diferido», «Cuerpo umbral» y «Percepción suspendida». Las une la atención a los estados de transición, cuando las relaciones habituales entre el ser humano y la tecnología cambian y el resultado de la interacción no siempre puede preverse.
El retraso o la reacción inesperada de un sistema digital son importantes aquí no por sí mismos. Permiten ver cómo se adapta el ser humano a nuevas condiciones, cómo sus acciones influyen en el funcionamiento del sistema y cómo, en respuesta, se transforma su propia experiencia. La interacción se convierte en un modo de explorar lo desconocido: no solo comprobar las posibilidades de las tecnologías, sino también descubrir nuevas formas de percepción, comportamiento y conexión con el mundo que nos rodea.
El arte como espacio del futuro tecnológico
La trienal está concebida como una plataforma a largo plazo en la intersección del arte, la ciencia, la educación y la industria en la región del Gran Golfo de Guangdong — Hong Kong — Macao. El formato del «flujo de exposiciones» permite examinar los cambios tecnológicos de manera secuencial: no limitarse a mostrar nuevos dispositivos, sino investigar cómo influyen en el ser humano, la sociedad y la naturaleza.
El proyecto crea condiciones para el diálogo entre artistas, ingenieros e investigadores. El arte aquí no solo muestra nuevos dispositivos o ilustra logros científicos. Ayuda a investigar conexiones que normalmente permanecen invisibles, a plantear preguntas sobre el futuro posible y a representar formas alternativas de interacción con las tecnologías.
Las tres etapas del proyecto conforman una única línea: comprender cómo están constituidas las interconexiones; investigar qué nace en el proceso de interacción; ver cómo todo esto cambia nuestra percepción del mundo. En esto reside una de las principales ideas de la trienal: el futuro tecnológico se configura no solo gracias a nuevos inventos, sino también a través de las relaciones que surgen entre el ser humano, la naturaleza y los sistemas creados por él.




