La estación polar flotante Tara Polar Station, con forma de iglú gigante, se dirige a estudiar el Ártico

Editado por: Aleksandr Lytviak

A floating research station resembling a giant aluminium igloo has set out from France to begin a long-term mission in the Arctic that will see it drift with the polar ice in the most hostile of environments. The Tara Polar Station's shape enables it to withstand ice pressure

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En medio del rápido derretimiento del hielo ártico, los científicos no envían una expedición ordinaria, sino toda una estación científica flotante: una obra maestra de ingeniería capaz de seguir la capa de hielo durante años y registrar sus cambios en tiempo real. Esta es la historia de cómo la ciencia lucha contra el tiempo en uno de los lugares más duros del planeta.

La Tara Polar Station, una creación de ingenieros y arquitectos franceses liderados por Olivier Petit, construida en Cherbourg y que partió del puerto de Lorient, se asemeja a un iglú gigante sobre un flotador. Su casco de láminas de aluminio de dos centímetros de grosor, 26 metros de largo y 16 de ancho, pesa unas 416 toneladas a plena carga y está diseñado para soportar la presión del hielo ártico y temperaturas de hasta menos 52 grados Celsius. La forma ovalada no es un capricho de diseño: permite que la estación flote automáticamente bajo la presión del hielo, como un barco, en lugar de hundirse bajo su peso. El diseño otorga a la estación libertad para derivar con el banquisa, permitiendo recopilar datos en lugares donde antes la investigación se limitaba a breves expediciones de verano.

El proyecto ha reunido a más de treinta centros científicos de doce países bajo la dirección de la Tara Ocean Foundation. Durante diez expediciones planeadas hasta 2045, la estación pasará el 90 por ciento del tiempo congelada en el hielo, derivando a una velocidad variable de unos diez kilómetros por día. Cada expedición dura 18 meses, de los cuales unos 14 meses corresponden a la deriva activa. El objetivo de la primera misión es alcanzar el estrecho de Fram, entre Groenlandia y Spitzbergen, a finales de 2027, cruzando una de las áreas menos exploradas de nuestro planeta.

A bordo hay cinco laboratorios totalmente funcionales, drones, un vehículo submarino operado remotamente, un "moon pool" de 1,6 metros de diámetro para tomar muestras de hasta dos kilómetros de profundidad, y sensores para analizar agua, atmósfera y hielo. Los científicos pretenden recopilar más de diez mil muestras para comprender cómo los organismos se adaptan a la larga noche polar, a los bruscos cambios de temperatura y a la cambiante capa de hielo. El Ártico se está calentando de tres a cuatro veces más rápido que el resto del planeta; este proceso se denomina amplificación ártica, y cada tonelada de dióxido de carbono emitida destruye tres metros cuadrados de hielo. Según los participantes, la parte central del Océano Ártico sigue siendo una de las regiones menos exploradas del planeta, especialmente durante la penumbra del invierno polar.

La vida de la tripulación requiere una selección especial: doce personas en invierno (cuatro marineros, seis científicos, un periodista y un médico) y hasta dieciocho en verano (investigadores adicionales, un guía polar y un artista) implican serias pruebas: cinco meses de oscuridad total, temperaturas de menos veinte a menos 52 grados y encuentros con osos polares. Los participantes fueron seleccionados en base a pruebas médicas y psicológicas, cuyos criterios son similares a los de los astronautas de la ISS. Para la protección, hay un perro lapón especialmente entrenado, capaz de detectar la aproximación de un oso. Cada miembro de la tripulación ha recibido formación en el manejo de armas de fuego, no para atacar, sino exclusivamente para la autodefensa sobre el hielo.

La estación es completamente autónoma: funciona con energías renovables: turbinas eólicas, paneles solares y biocombustible de tercera generación. Puede permanecer a la deriva hasta 500 días sin reabastecimiento. El diseño está pensado para minimizar el impacto ambiental: los sistemas de monitorización están muy automatizados y son no invasivos, lo que permite observar los procesos naturales con una intervención mínima.

Los datos obtenidos durante la misión ayudarán a refinar los modelos climáticos de predicción para 2050 y a identificar los mecanismos de calentamiento. El Ártico, en palabras de los organizadores, sirve como un indicador de los cambios globales, y la documentación oportuna de su biodiversidad es una carrera contra el tiempo. Los científicos temen que algunas especies y procesos ecológicos puedan desaparecer antes de ser estudiados. La observación a largo plazo del hielo a la deriva brinda la oportunidad de detectar a tiempo cambios críticos en el ecosistema polar y corregir los enfoques globales para la protección del océano; esto ya no es solo ciencia, es salvación.

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Fuentes

  • Científicos exploran el Ártico en un iglú flotante

  • Tara Ocean Foundation - Tara Polar Station specifications

  • Wikipedia - Tara Polar Station

  • Baird Maritime - Vessel Review

  • Meereisportal - Tara Polar Station background information

  • All Things Nordic - Tara Polar Station Sets Course

  • Tara Ocean Foundation - Arctic biodiversity

  • The Arctic Institute - French Tara Polar Station Expedition

  • High North News - Scientists Will Freeze Arctic Ice

  • Euronews - Heading for the North Pole on Tara Polar Station

  • Arctic Focus - Scientists Freeze Arctic Ice

  • Phys.org - Floating igloo leaves France

  • agnès b. - Tara Polar Station

  • MAURIC - Tara Polar Station Inauguration

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