❓ PREGUNTA:
Lee, por favor, dime cuánto obstaculiza la abundancia y el estado del "Yo Soy" esa rumiación mental de tener tantos pensamientos en la cabeza. He oído que lo ideal es no tener pensamientos y limitarse a percibir la realidad sin análisis, como si uno fuera una cámara de seguridad. Además, si pasas el tiempo soñando despierto, incluso positivamente, eso dispersa la energía. ¿Es esto así?
❗️ RESPUESTA de lee:
El fortalecimiento real de la energía consiste en concentrarla, es decir, enfocar la atención en un solo suceso.
Por el contrario, la dispersión energética ocurre cuando el foco se fragmenta entre múltiples eventos simultáneos.
El pensamiento entendido como el intento de hallar una solución dispersa la energía al desenrollarla en un ciclo infinito: la identificación del problema, sus detalles, las razones del fallo, el comportamiento ajeno, los intentos previos y cada uno de los callejones sin salida.
En cambio, pensar con el enfoque puesto en la solución es preguntarse: «¿cómo me siento aquí mismo cuando el asunto ya está resuelto?». Todo el foco de atención se sitúa JUSTO AQUÍ, permitiendo que la totalidad de la energía esté presente.
En el primer caso, la persona no es consciente de sus emociones ni de lo que piensa porque no está presente, sino diluida en la problemática. El cuerpo también recibe esa "química del conflicto", por lo que lucha y sufre.
En el segundo caso, el individuo es plenamente consciente de su elección, sus emociones, su enfoque y su cuerpo, decidiendo activamente qué transmitirle, ya sea un flujo de ideas o relajación total.
Sienta profundamente la diferencia entre estos estados. No se trata de abstracciones ni de intentar resolver el dilema de "detener los pensamientos", sino de comprender su naturaleza y asignar a la mente tareas que realmente pueda procesar.
Es entonces cuando usted se convierte en quien dirige sus pensamientos en lugar de combatirlos. De esta forma, ellos pasan a ser sus servidores y dejan de ser sus amos. Así, si en algún proceso no necesita del pensamiento, simplemente no lo activa. Lo hace sin esfuerzo. Al fin y al cabo, usted es quien manda y su mente sabe perfectamente quién es el dueño de la casa.



