Científicos de la Universidad de Lincoln, en el Reino Unido, realizaron un estudio sobre la percepción de los estados emocionales de perros y gatos por parte de sus dueños. Una encuesta a más de 400 propietarios mostró que las personas reconocen en los perros considerablemente más emociones —tanto simples como complejas— que en los gatos.
Especialistas en neurociencia cognitiva y comportamiento animal formularon a los participantes preguntas sobre seis emociones simples: ira, asco, miedo, alegría, tristeza y sorpresa. Además, estudiaron dieciséis emociones complejas, entre ellas diversión, ansiedad, aburrimiento, confusión, curiosidad, decepción, vergüenza, empatía, frustración, pena, culpa, celos, amor, dolor, anticipación positiva y orgullo.
Los resultados confirmaron que los dueños observan en sus mascotas un espectro de emociones mucho más amplio de lo que se había documentado anteriormente. Al mismo tiempo, las emociones secundarias se registraron con mayor frecuencia precisamente en los perros y no en los gatos. Los gráficos del estudio demuestran de forma clara la diferencia en la percepción: las columnas azules de los perros son notablemente más altas que las amarillas de los gatos en la mayoría de los estados complejos.
Los autores subrayan la importancia práctica del trabajo: comprender el mundo emocional de perros y gatos constituye la base para cuidar su salud mental y su bienestar general. Los datos obtenidos abren posibilidades para futuras investigaciones empíricas orientadas a validar expresiones emocionales concretas en estas especies.
El estudio se publicó el 28 de octubre de 2026 y ya ha llamado la atención de la comunidad veterinaria. Ayuda a explicar por qué muchos dueños perciben intuitivamente el estado de ánimo de los perros mejor que el de los gatos, y destaca la necesidad de tener en cuenta las particularidades individuales de la percepción de las emociones al cuidar a los animales.



