Tras las victorias contra Italia y Grecia, el equipo de la India continúa liderando con firmeza la tabla de la Olimpíada de Ajedrez en Samarcanda. El equipo masculino venció a los italianos por 3:1, mientras que el femenino arrolló a las griegas por 3,5:0,5, y esta es ya la tercera victoria consecutiva para ambos. Detrás de las frías cifras no hay solo una racha de partidas afortunadas, sino la demostración de cómo décadas de inversión en el ajedrez se han convertido en una máquina de resultados sostenible.
Los hombres presentaron por primera vez en el torneo su alineación más fuerte: Praggnanandhaa en el primer tablero empató, Arjun Erigaisi también repartió puntos, pero la contribución decisiva provino de Nihal Sarin y el campeón mundial Dommaraju Gukesh. Nihal consiguió su tercera victoria consecutiva, y Gukesh, tras un empate en la segunda ronda, volvió a su ritmo ganador. El equipo femenino actuó aún con más contundencia: Koneru Humpy se tomó la revancha contra Stavroula Tsolakidou, Vantika Agrawal y B. Savitha Shri sumaron un punto cada una, y Divya Deshmukh se limitó a un empate.
Lo que está sucediendo ahora no es un pico de forma casual. La India llegó a la olimpiada como doble campeona vigente y demostró de inmediato que no tiene intención de ceder su posición. Los jóvenes jugadores, que han crecido en un sistema donde el ajedrez se ha convertido en una prioridad nacional, combinan el cálculo con la resiliencia psicológica. Contra Italia, donde todos los rivales son grandes maestros, los indios no permitieron que se cambiara el curso del encuentro, ni siquiera en posiciones complicadas.
El equipo femenino es especialmente revelador. Humpy, que regresó tras su derrota en la Global Chess League, disputó el encuentro con confianza y dominó. Vantika y Savitha continúan su racha de victorias, demostrando que la profundidad de la plantilla permite soportar la carga sin pérdidas. Ya no se trata de talentos individuales, sino de un sistema bien engrasado donde cada uno entiende su papel.
Compárenlo con cómo en la vida normal una familia fuerte sostiene toda la casa: mientras los mayores mantienen el frente, los menores apoyan y refuerzan. Aquí sucede lo mismo: la experiencia de Humpy y Praggnanandhaa se complementa con la energía de Nihal y Gukesh. Los oponentes aún no son los más fuertes, pero ya se ve cómo los indios manejan la presión y mantienen la concentración hasta el último tablero.
Quedan ocho rondas por delante, y los rivales solo se harán más fuertes. Pero ya está claro: la India no solo defiende sus títulos, sino que establece un nuevo estándar en el ajedrez por equipos. El futuro de las olimpiadas dependerá en gran medida de si otras federaciones podrán construir un sistema de preparación y selección similar.
