❓PREGUNTA:
Me encontré con el libro «Conversaciones con Dios» de Walsh. ¿Qué piensas de esas conversaciones?
Además, ¿tiene sentido rezarle a Dios si, en principio, todo depende de nosotros mismos?
❗️RESPUESTA de lee:
Es una serie de libros maravillosa. Parece que fueron cuatro libros (y luego los comentarios sobre ellos), y todos se expanden mutuamente de forma secuencial.
Allí, Dios le dice directamente al autor: «yo soy tú». Es decir, si se sigue esta lógica, la cuestión de orar a otro ser se desvanece.
Aquello que deseas conversar Contigo mismo no es exactamente una oración, sino un auto-reconocimiento de la Creación.
Si te resulta difícil aceptar esta perspectiva, considera que la oración es solo aquello que RECONOCES y por lo que AGRADECES, no lo que solicitas. Porque, como se dice, «antes de que pidáis, el Padre Celestial ya sabe».
No le comunicarás nada nuevo a Dios con una petición. En cambio, puedes expresarte en gratitud por lo que ya existe. La oración es el arte de la gratitud, de la aceptación.



