❓ PREGUNTA:
De todos los roles posibles, solo el de entrenador es capaz de elevar a una persona a un nivel de competencia superior al suyo propio. Todos los demás, incluidos los grandes maestros en su oficio que no se han reconvertido a la enseñanza, actúan simplemente como apoyo, intentando elevar a otros hacia sus habilidades, aunque el resultado final no se acerque ni de lejos a su grado de maestría. Sin embargo, un entrenador aporta mucho más que su propia destreza y, ante el alumno adecuado, ofrece incluso más que los mejores expertos. ¿En qué lugar sitúa usted sus seminarios web? Al fin y al cabo, el instructor conoce todos los mecanismos internos y sabe cómo funciona todo, pero no se los transmite al discípulo...
❗️ RESPUESTA de lee:
¡Por favor! La esencia misma de un entrenador es, precisamente, entrenar. ¿Dónde ha visto usted a grandes boxeadores siendo dirigidos por otros aún más grandes? A los campeones suelen formarlos maestros mediocres en su ejecución, pero psicólogos excepcionales. Ellos comprenden cómo piensa el deportista para lograr orientar su mentalidad hacia la victoria absoluta. En cuanto a la parte técnica, a veces su labor no destaca por encima de lo que cualquier otro instructor aportaría en la práctica habitual.
Si algún entrenador le ha hecho creer que posee un conocimiento secreto que no le ha transmitido... bueno, probablemente se excedió con la motivación o simplemente buscaba ensalzarse a sí mismo.
En el proceso de aprendizaje, lo crucial no es tanto la información, sino la capacidad del alumno para sintonizar con la esencia de la materia que está asimilando. Es así como los estudiantes terminan superando a sus maestros con el paso del tiempo. De esta forma es como se genera el progreso. De lo contrario, viviríamos siendo simples imitaciones mediocres de versiones deficientes de nosotros mismos.




