Investigadores chinos de la Academia de Ciencias de China en Qingdao han desarrollado un nuevo material que permite extraer uranio del agua de mar de manera significativamente más eficiente de lo planeado en Estados Unidos.
El equipo del Instituto de Bioenergía y Tecnología de Bioprocesos de Qingdao ha creado una sustancia llamada PhosCage. Se trata de una estructura molecular esponjosa con grupos fosfato que actúan como trampas químicas para el uranio.
En pruebas con muestras reales de agua de mar, el material mostró un resultado de hasta 50,4 mg de uranio por gramo de adsorbente. Esto supera en más de ocho veces el objetivo del Departamento de Energía de EE. UU. de 6 mg por gramo.
En condiciones de laboratorio, PhosCage alcanzó el equilibrio de adsorción en solo cinco minutos. Los científicos convirtieron el material en gránulos milimétricos, convenientes para su uso en mar abierto.
Los gránulos lograron una extracción de 22,55 mg de uranio por gramo y mantuvieron su funcionalidad después de siete ciclos de reutilización. También demuestran alta selectividad y resistencia a la bioincrustación.
«Este trabajo abre un nuevo enfoque para extraer uranio del agua de mar y sienta las bases para adsorbentes capaces de capturar más uranio y, en última instancia, utilizarse a gran escala», declararon los investigadores.
Para China, la tecnología es especialmente relevante: el país posee importantes reservas de uranio en tierra, pero consume más de lo que extrae, expandiendo activamente la energía nuclear.
Los océanos del mundo contienen alrededor de 4,5 mil millones de toneladas de uranio, mil veces más que las reservas terrestres, pero la baja concentración de la sustancia hace que la extracción industrial sea un desafío.

¿Puede este avance cambiar el equilibrio global en el suministro de combustible nuclear?
Por ahora, los científicos subrayan que el trabajo crea una base para futuros desarrollos, no resuelve de inmediato todos los problemas de ingeniería de la aplicación a gran escala.


