La Unión Europea convoca una licitación para construir siete gigafábricas de IA: apuesta por la soberanía tecnológica

Autor: Tatyana Hurynovich

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La Comisión Europea ha convocado oficialmente una licitación para la construcción de siete gigafábricas de inteligencia artificial en el territorio de la UE. Esta iniciativa, con un volumen total de inversión estimado en aproximadamente 30.000 millones de euros, busca reducir la dependencia digital de Europa respecto a Estados Unidos y China, mediante la creación de una infraestructura soberana para el entrenamiento de modelos avanzados de IA. Sin embargo, este ambicioso plan ya se enfrenta a desafíos relacionados con la financiación presupuestaria y la independencia tecnológica.

¿Qué son las gigafábricas de IA y cuál es el contexto?

Las gigafábricas de IA son centros de computación a gran escala, equipados con los más avanzados chips especializados. Su principal función es proporcionar la capacidad de procesamiento necesaria para entrenar la próxima generación de tecnologías de inteligencia artificial, incluyendo modelos de lenguaje grandes (LLM) capaces de procesar billones de unidades de datos.

Este proyecto constituye un elemento clave de la estrategia de la UE para asegurar su soberanía tecnológica. La carrera mundial por crear los modelos de IA más potentes, que poseen tanto importancia económica como defensiva, ya ha propiciado el despliegue activo de infraestructuras similares en Estados Unidos y China. En respuesta a esto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya anunció en febrero de 2025, durante la cumbre AI Action en París, un plan para la creación de gigafábricas europeas, estableciendo paralelismos con el exitoso modelo de cooperación científica implementado en el CERN.

Financiación: ambiciones y realidades presupuestarias

El volumen total de inversión para el proyecto se estima en 30.000 millones de euros, si bien la estructura de financiación ha experimentado cambios significativos. Inicialmente, la Comisión Europea mencionaba 20.000 millones de euros en fondos públicos, pero finalmente la proporción de financiación pública se redujo a aproximadamente un tercio del monto total.

La distribución de los fondos es la siguiente:

  • Alrededor de 5.000 millones de euros serán aportados por Bruselas (Comisión Europea);
  • Aproximadamente 5.000 millones de euros adicionales serán provistos por los gobiernos de los Estados miembros de la UE que apoyen la iniciativa;
  • Los 20.000 millones de euros restantes deberán ser garantizados por inversores privados.

No obstante, dentro del presupuesto actual, la UE solo puede comprometerse a 1.000 millones de euros. Los fondos restantes se esperan de la próxima Marco Financiero Plurianual (MFP), cuyas condiciones siguen siendo objeto de intensas negociaciones intergubernamentales.

A cambio de las inversiones públicas, la UE y los países participantes obtendrán una cuota proporcional de acceso a las capacidades de computación. Estos recursos podrán destinarse a proyectos gubernamentales, centros de investigación y laboratorios de IA a discreción de las autoridades. Todos los costes operativos recaerán en los operadores privados, quienes deberán asegurar la sostenibilidad financiera de los proyectos mediante la comercialización de servicios, considerando la alta demanda global y la escasez de capacidad para la IA.

Geografía del proyecto e interés de la industria

La iniciativa ha generado un considerable interés en la industria: 76 empresas han manifestado su intención preliminar de presentar ofertas. Para satisfacer la demanda del sector privado y garantizar una distribución geográfica equitativa de la infraestructura, la Comisión Europea ha ampliado los planes iniciales de 4-5 a 7 gigafábricas.

Diez países ya han expresado su deseo de albergar las instalaciones en su territorio: Alemania, Italia, Francia, Polonia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Portugal y España. El formato de participación puede ser tanto nacional como multinacional (en forma de consorcios), si bien Francia ya ha manifestado su intención de actuar de manera independiente.

Desafíos y críticas

A pesar de su magnitud, el proyecto ha sido objeto de críticas en varias áreas:

  • 1.    Incumplimiento de plazos: Se reprocha a la Comisión Europea los repetidos aplazamientos en la implementación de la iniciativa, lo que socava la urgencia declarada de la tarea de alcanzar a Estados Unidos y China.
  • 2.    Desequilibrio presupuestario: Existe el riesgo de que los proyectos de infraestructura a gran escala se realicen únicamente en los Estados con los mayores presupuestos, lo que podría acentuar la brecha tecnológica dentro de la propia UE.
  • 3.    Dependencia de chips extranjeros: A pesar de buscar la soberanía, la UE todavía se ve obligada a depender de proveedores extranjeros de hardware. Para mitigar este riesgo, la Comisión Europea ha firmado memorandos de entendimiento con tres grandes fabricantes de chips: Nvidia, AMD y Qualcomm. Además, los criterios de evaluación de las propuestas incluyen medidas especiales para prevenir la dependencia tecnológica de un único proveedor.

«Comprendemos perfectamente que queremos aumentar las capacidades europeas, pero al mismo tiempo debemos reconocer que necesitamos abordar la IA ya mismo. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado», señalaron en la Comisión Europea.

Plazos de implementación

El procedimiento de adquisición se divide en dos fases consecutivas, lo que permitirá un aumento gradual de las capacidades durante los próximos seis años y medio. Según el calendario actual, los consorcios seleccionados deberán comenzar la construcción física de las gigafábricas a principios de 2027, y su plena puesta en funcionamiento está prevista para mediados de 2028.

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Fuentes

  • ЕС объявил тендер на строительство семи гигафабрик ИИ

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