El costo de la generación solar ha renovado mínimos históricos, transformando radicalmente el equilibrio de fuerzas en el mercado energético mundial. En medio de la volatilidad de los precios de los hidrocarburos, las fuentes de energía renovable (FER) pasan de la categoría de iniciativas ecológicas a la de cuestiones de seguridad económica y nacional.
Esta semana los mercados mundiales han registrado un nuevo mínimo histórico en el costo de la energía solar. Según se desprende del análisis del medio Financial Times (FT), los precios al contado de los módulos fotovoltaicos chinos cayeron hasta situarse en torno a $0,12 (o £0,09) por vatio.
Para calibrar la magnitud de este fenómeno, basta con echar un vistazo a la retrospectiva histórica. En 2000 el costo de los paneles solares rondaba los $6 por vatio, y en 1975, en los albores del uso comercial de la tecnología, alcanzaba los astronómicos $100 por vatio. Una caída exponencial del costo semejante no tiene precedentes para ninguna tecnología energética en la historia de la humanidad.
Los expertos del prestigioso centro de análisis independiente Ember, citados por FT, caracterizaron la situación actual con una frase concisa: la energía solar se ha vuelto «indignantemente barata».
La geopolítica como catalizador de la transición
El abaratamiento récord de las tecnologías coincidió con un periodo de profundas conmociones energéticas. El agravamiento de la situación en Oriente Medio sigue desestabilizando las cadenas de suministro globales, creando riesgos para el tránsito de petróleo y gas natural licuado (GNL). Estos factores provocan bruscos saltos en los precios de los combustibles fósiles y obligan a los gobiernos de todo el mundo a buscar fuentes de energía más fiables, previsibles y soberanas.
Como resultado, muchos países que aspiran a blindar sus economías frente a la importación de hidrocarburos volátiles han empezado a establecer nuevos récords en el volumen de puesta en marcha de centrales solares. La baratura de los equipos procedentes de China permite amortizar tales proyectos en plazos brevísimos.
Potencial global: los recursos superan la demanda en 10 veces
Según los analistas de Ember, en las actuales condiciones macroeconómicas las fuentes de energía renovable son la opción de desarrollo más prometedora y sin alternativa.
De acuerdo con los últimos estudios a gran escala de la organización, el planeta posee un margen de resistencia colosal para una transición completa a la energía «verde». Las estadísticas muestran que 97% de la población mundial vive en países donde el potencial conjunto de la generación solar y eólica supera en más de 10 veces la demanda nacional actual de electricidad.
Esto significa que las limitaciones para la transición energética hoy no radican en la escasez de recursos naturales ni en el elevado costo de los equipos, sino exclusivamente en la velocidad de modernización de las redes eléctricas y en las decisiones políticas.




