El primer partido de temporada regular de la NFL en Australia debía ser una gran fiesta deportiva. En el campo del famoso Melbourne Cricket Ground se enfrentaron los San Francisco 49ers y los Los Angeles Rams. Sin embargo, el acontecimiento principal de la velada resultó ser, inesperadamente, no el fútbol americano.
Los 49ers iban ganando con seguridad, el partido se volvía cada vez más unilateral y los espectadores, cada vez más ingeniosos. En el cuarto cuarto, parte del público decidió que era hora de organizar un deporte adicional.
Entraron en juego los carteles publicitarios de cartón que repartían en el estadio. Los aficionados empezaron a doblarlos para hacer avioncitos de papel y lanzarlos desde las gradas. Pronto una escuadrilla entera voló sobre los espectadores.
Cada lanzamiento exitoso iba acompañado de gritos de alegría, y los modelos más de largo alcance llegaban casi hasta el campo. A juzgar por la reacción de las gradas, los avioncitos de papel ya tenían sus propios aficionados, favoritos y, posiblemente, varios agentes deportivos.
Algunos espectadores bromeaban diciendo que eran los únicos representantes de Los Ángeles que esa noche lograron avanzar con seguridad. Otros proponían fichar de inmediato al autor del lanzamiento más lejano: buena mano, pase preciso, sueldo todavía bajo.
El partido terminó con la victoria de San Francisco por un marcador de 27:7, pero el verdadero amor del público australiano se lo ganó la aviación de cartón.
Así, el primer partido de la NFL en Australia regaló al mundo dos deportes a la vez: el fútbol americano en el campo y un campeonato de distancia de vuelo de papel en las gradas. Y en la segunda competición, además, la intriga se mantuvo hasta el final. 😄




