¿Vino o agua en la entrevista de trabajo?

Autor: Nataly Lemon

¿Vino o agua en la entrevista de trabajo?-1
Durante una entrevista de trabajo en un restaurante.

En el actual mundo de la selección de personal, las fronteras entre una entrevista formal y un encuentro casual son cada vez más difusas. Un ejemplo ilustrativo es el método de Iñaki Ereño, máximo responsable de la multinacional médica Bupa, quien realiza sesiones de evaluación de hasta seis horas que incluyen un almuerzo compartido en un restaurante.  Durante este almuerzo, observa deliberadamente la elección de bebidas del aspirante y, según afirma, prefiere a aquellos que se atreven a pedir una copa de vino aun cuando él tiene delante un vaso de agua.

 Un maratón de seis horas: tres encuentros de dos horas cada uno.

Ereño sostiene que los tradicionales 45 minutos de entrevista no ofrecen una imagen real de la persona.  Por ello, ha diseñado un proceso estructurado en tres sesiones de dos horas:

- La primera cita consiste en un análisis exhaustivo del currículum y la experiencia previa.

- La segunda es un desayuno o almuerzo en un restaurante, donde el candidato se encuentra en un entorno menos protocolario.

- La tercera tiene lugar de nuevo en la oficina, pero centrada en cuestiones personales: «¿Qué le apasiona? ¿Qué visión tiene de nuestra empresa? ¿Qué espera de Bupa?».

Este formato de varias etapas ha permitido al consejero delegado reducir significativamente el margen de error en las contrataciones.

 El «test del vino»: la iniciativa pesa más que la imitación

El componente que más debate genera es la «prueba del vino» durante la comida. Ereño lo expresa con claridad: «No me gusta la gente sin iniciativa. Imaginen que mi bebida es un vaso de agua. Me daría una gran alegría que alguien dijera: "¿Le importa si pido una copa de vino?"».

Elegir vino es, para él, una señal de seguridad y de disposición a mostrar la voluntad propia, incluso cuando el jefe ha optado por una alternativa neutra.

Más allá de la bebida.

El directivo recalca que su análisis no se limita únicamente a lo que hay en la copa.  El indicador clave es el trato hacia el personal de servicio.  «Para mí es vital observar cómo se dirige usted al camarero. Quiero ver hasta qué punto resulta usted una persona agradable. Es necesario ser respetuoso».

En un ambiente distendido afloran el lenguaje corporal, la confianza y el saber estar una vez que se relaja el protocolo. Es precisamente en esos instantes cuando, según Ereño, se revela la verdadera esencia de la persona.

Contexto cultural y consideraciones éticas

El enfoque de «vino o agua» puede ser efectivo en contextos culturales y corporativos específicos. En países donde el alcohol en las comidas de negocios es la norma, elegir un vino se considera algo natural. En otros escenarios, un aspirante podría declinar el alcohol por motivos personales, religiosos o médicos, y esto no debería penalizarle.

Además, en diversas regiones y compañías existen normativas estrictas donde una entrevista con alcohol en un bar o restaurante podría percibirse como potencialmente discriminatoria o desigual. Por tanto, el «test del vino» no es apto para cualquier lugar y requiere una transparencia absoluta en sus criterios.

Qué implica esto para el aspirante

- Si se enfrenta a una entrevista durante una comida, muestre respeto al personal y una seguridad natural.

- Opte por aquello que le haga sentir cómodo: si no bebe alcohol, pida agua o zumo con naturalidad, pero demuestre iniciativa en otros aspectos (por ejemplo, sugiriendo un tema de conversación o preguntando sobre la empresa).  

- Tenga presente que lo fundamental no es la bebida en sí, sino cómo se desenvuelve en una situación menos formal.

Alternativas: el «test de la cerveza» de Steve Jobs y el paseo informal

Mucho antes, Steve Jobs aplicaba su propia «prueba de la cerveza»: se preguntaba si se tomaría una con esa persona. ¿Sería capaz de mantener una charla relajada durante un paseo? Si la respuesta era negativa, el candidato no era contratado.

Hoy en día, algunos directivos prefieren dar un paseo informal antes que acudir a un restaurante, ya que facilita observar al aspirante fuera del entorno de la oficina.

El dilema entre «vino o agua» no trata sobre el alcohol, sino sobre el mensaje: si el candidato posee la capacidad de tomar la iniciativa.

En la práctica real, lo que más cuenta es su actitud, la forma de interactuar con el entorno y su afinidad con la cultura corporativa. La mejor estrategia consiste en ser uno mismo, mostrando un respeto y una seguridad que no dependan de la elección de una bebida.

11 Vues

Fuentes

  • Fortune.com

  • Fortune.com

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.