Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) han desarrollado bacterias que funcionan como transistores. Controlan el flujo de señales químicas en lugar de corriente eléctrica.
Los científicos utilizaron cepas de Pantoea agglomerans, bacterias que se encuentran a menudo en las plantas. Dos tipos de células modificadas actúan como transistores N y P, y tres cepas de relevo transmiten señales entre ellos.
Las colonias se imprimen en una superficie de agar con un dispensador acústico. Al cambiar la disposición de las cinco cepas, se pueden ensamblar diferentes circuitos sin alterar la genética de las bacterias.
El equipo ya ha construido circuitos que suman dos o tres entradas y también dirigen la señal a la salida deseada. El circuito más grande incluye 24 colonias.
Los cálculos tardan unas ocho horas, lento para los estándares electrónicos, pero aceptable para procesos biológicos. ¿Cómo afectará esto al futuro de la agricultura?
En el futuro, tales circuitos vivos podrían cubrir hojas o raíces de plantas. Reaccionarían a la sequía o a las plagas, activando mecanismos de defensa.
El trabajo se publicó el 17 de agosto de 2026 en Nature Chemical Biology. El autor principal es el postdoc del MIT Hamid Dusthosseini, y el autor principal senior es Christopher Voigt.
La investigación muestra cómo los principios de la lógica de transistores de paso se transfieren a células vivas. Esto abre el camino a computadoras biológicas modulares.
