El 16 de septiembre de 2026, China realizó un lanzamiento exitoso del cohete portador Gravity-1 Y3 desde una plataforma marítima en aguas cercanas a Shanghái. Nueve satélites alcanzaron las órbitas previstas y la misión fue declarada un éxito total.
El lanzamiento tuvo lugar a las 6:00, hora de Pekín. Lo llevó a cabo el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan. A bordo iban un nuevo grupo de satélites de la constelación Qianfan y un satélite de prueba tecnológica EUHT.
Según la empresa OrienSpace, desarrolladora del cohete, la misión estableció nuevos récords para los lanzamientos marítimos individuales de China: la carga útil superó las tres toneladas y la altitud de la órbita fue de unos 800 kilómetros.
Gravity-1 ya ha realizado cuatro lanzamientos marítimos, y todos ellos culminaron con éxito. La misión actual se convirtió en la primera en la que el cohete trabajó en el despliegue de una gran red de internet satelital de órbita baja.
Los satélites fueron fabricados en Shanghái y el lanzamiento se realizó cerca de la ciudad. Esta coordinación entre la producción en tierra y el despegue marítimo ayuda a aumentar la eficiencia de las operaciones espaciales comerciales.
¿Cómo influirá esto en el ritmo de despliegue de las constelaciones de satélites en los próximos años?
Los lanzamientos marítimos permiten elegir con flexibilidad los puntos de despegue y reducir la carga sobre los cosmódromos terrestres. Para OrienSpace y la cosmonáutica comercial china, esto es un paso más hacia misiones regulares con grandes cargas útiles.
