Charles Leclerc volvió a ser el más rápido en las dos sesiones del viernes del Gran Premio de México-2026. En la primera práctica, el monegasco marcó 1:18.128, por delante de Andrea Kimi Antonelli por 0,659 segundos; en la segunda, 1:17.827, dejando atrás a Lando Norris por solo 0,103 segundos. En un circuito donde la altitud sobre el nivel del mar y el aire enrarecido complican tradicionalmente la vida a los motores, Ferrari se muestra seguro ya por segunda semana consecutiva.
Detrás de estos resultados no solo hay un buen equilibrio del coche, sino también un trabajo constante del equipo en los reglajes. Tras el dominio en Austin, Leclerc y sus ingenieros, al parecer, han encontrado la clave para rendir con eficacia en la altitud. Los líderes de los viernes a menudo no ganan las carreras, pero aquí se trata de otra cosa: Ferrari, por primera vez en mucho tiempo, parece un equipo capaz de imponer su ritmo en condiciones en las que los rivales pierden agarre y potencia.
Mientras tanto, la intriga por el campeonato sigue siendo intensa. Antonelli, líder de la clasificación general, terminó solo cuarto en los FP2, pero le basta con un noveno puesto el domingo para proclamarse campeón de forma anticipada. Para Ferrari, en cambio, el éxito de Leclerc es una oportunidad de recordar su presencia en un momento en que la atención del público está centrada en el joven italiano y su Mercedes.
Resulta especialmente revelador que en la primera sesión muchos equipos confiaran sus coches a pilotos jóvenes, mientras que Ferrari alineó a sus dos pilotos titulares. Leclerc aprovechó esa ventaja para recopilar datos y marcar de inmediato la referencia. En la segunda práctica, cuando volvieron a la pista las alineaciones principales, la ventaja se redujo a décimas de segundo: Norris y Russell se quedaron muy cerca, pero aun así cedieron.
Imagínese a un piloto que, en la víspera de un fin de semana decisivo, encuentra la trazada perfecta en una curva desconocida mientras los demás todavía se están adaptando al asfalto. Así se ve la forma actual de Leclerc: no solo es rápido los viernes, sino que ya por segunda vez consecutiva convierte los entrenamientos libres en una plataforma para la confianza del equipo.
Si Ferrari logra mantener el ritmo en la clasificación y en la carrera, esto podría cambiar el equilibrio de fuerzas no solo en México, sino también en las citas restantes de la temporada. Para Leclerc, cada viernes así es un paso más para que su nombre vuelva a asociarse no solo con el potencial, sino también con victorias reales.

