Ocho brazos hacia el mundo: el océano sale a pasear

Autor: Inna Horoshkina One

El pulpo que camina sobre tierra | Blue Planet III | 4K | BBC Earth

Primero, un tentáculo emerge del agua. Toca la piedra, encuentra apoyo y, tras él, se estira todo el cuerpo. El pulpo abandona una pequeña poza de marea y se pone en camino por la orilla.

En el agua, sus movimientos se parecerían a una danza fluida. Aquí, cada uno de los ocho tentáculos flexibles se convierte en partícipe de otro movimiento: agarrarse, impulsarse, desplazar el cuerpo, explorar el siguiente tramo.

Cuando el agua se retira

Para nosotros, la frontera entre el agua y la tierra parece evidente: aquí está el océano, y allí la orilla. Durante la marea baja, esa línea cambia constantemente. Las piedras quedan al descubierto, permanecen pequeñas pozas, se abren nuevos caminos.

El pulpo aprovecha este cambio. En el episodio publicado, se desplaza por las rocas y atrapa un pez pequeño. Pero el sol calienta la orilla, las charcas se secan y el viajero tiene que buscar el camino de vuelta al océano.

En estas imágenes, lo que más fascina es el movimiento. El cuerpo cambia de contorno siguiendo el relieve: se estira, se recoge, fluye alrededor de los salientes. Al observarlo, parece que redescubrimos cuán diversas son las formas de estar presente en el mundo.

Un nuevo encuentro con el planeta azul

Esta historia tiene un motivo reciente: 1 de noviembre de 2026 comienza en BBC One y BBC iPlayer la emisión de Blue Planet III. El narrador vuelve a ser David Attenborough. La serie ha sido creada por la BBC en colaboración con la Open University, que anunció el estreno para el 30 de octubre.

La nueva serie de viajes abarca las aguas tropicales, el océano abierto, los mares estacionales, las regiones polares y las profundidades. Los asesores científicos de la universidad fueron los biólogos Mark Hintze y Tom Stubbs, así como el oceanógrafo Philip Sexton.

Ocho movimientos distintos: un solo conjunto

En el paseo del pulpo resulta difícil destacar un único tentáculo principal. Uno mantiene el apoyo, otro explora la superficie, un tercero impulsa el cuerpo. Sus papeles cambian a lo largo del movimiento.

Esta escena suscita una hermosa analogía humana. La coordinación se compone de acciones distintas, cuando cada una es oportuna en su momento. Alguien percibe primero una posibilidad, alguien crea un apoyo, alguien aporta una nueva forma de avanzar. Del encuentro de estas contribuciones surge un camino común.

¿De qué nos ha recordado el océano?

De cuánta belleza se revela cuando nos damos tiempo para mirar.

El pulpo toca la piedra, el agua llena la cavidad, la marea cambia poco a poco la orilla. Cada forma participa en lo que ocurre a su manera, y todo se compone en un cuadro vivo que cambia sin cesar.

La belleza es precisamente esta vida. Y nuestra mirada atenta es la posibilidad de encontrarnos con ella: en las profundidades, junto a la misma orilla del agua y en ocho brazos flexibles que exploran el mundo.

5 Vues

Comentarios

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.