Una encuesta de The Harris Poll, realizada del 24 al 26 de abril de 2026 entre 2070 adultos estadounidenses, reveló una tendencia social clara: la generación joven prefiere cada vez más tener una mascota en lugar de tener hijos. La encuesta incluyó a 338 representantes de la Generación Z (18-29 años), 721 millennials (30-45 años), así como a generaciones mayores. De los 2070 encuestados, 1625 tenían mascotas. El 40% de los encuestados elegiría una mascota si tuviera que elegir entre un animal y un niño, y entre la Generación Z y los millennials, esta cifra es aún mayor: el 55%.
El estudio reveló que para muchos dueños jóvenes, las mascotas se han convertido no solo en compañeros, sino en un elemento central de sus vidas, que influye en las decisiones financieras, la elección de vivienda y la planificación del futuro. Estas cifras indican un profundo apego emocional: el 83% de los dueños estuvo de acuerdo en que su mascota es "como su propio hijo".
Los gastos financieros de los dueños en mascotas también resultaron ser más significativos de lo que se podría esperar. Casi tres de cada diez dueños de mascotas jóvenes (29% de la Generación Z y millennials) tuvieron que pedir prestado dinero debido a los gastos de sus animales. Además, para garantizar a las mascotas un nivel de vida adecuado, el 56% de los dueños cocina en casa en lugar de pedir comida a domicilio, el 41% recurre a productos más baratos y el 39% reduce sus gastos personales en comodidades. El 54% de los dueños jóvenes admitió que les preocupa no poder permitirse la vida que su mascota merece.
Tim Osiecki, director de liderazgo de pensamiento y desarrollo de tendencias en The Harris Poll, señaló que tener una mascota se ha convertido en un elemento central de la vida. La gente elige viviendas más caras que permiten tener animales, renuncia a viajes e incluso a visitas médicas para asegurar la comodidad de sus mascotas.
Las generaciones jóvenes toman decisiones financieras y vitales importantes basándose en las necesidades de sus animales, y esto cambiará la forma en que funcionan industrias enteras. Las marcas se enfrentan a un nuevo desafío: los dueños de mascotas ya no son una audiencia de nicho. Las mascotas influyen en la elección de viviendas, viajes, servicios financieros y atención médica. Las empresas de estos sectores deben repensar su estrategia: no se trata de añadir una opción "pet-friendly", sino de diseñar soluciones integrales que consideren a los animales como miembros plenos de la familia y tengan en cuenta sus necesidades en cada etapa. El segmento del mercado relacionado con las mascotas está pasando de los accesorios a un sistema de infraestructura: un replanteamiento del diseño de viviendas, la seguridad en los viajes en automóvil, los modelos de seguros e incluso la planificación familiar.
Aunque la encuesta se realizó en EE. UU., las tendencias descritas reflejan un cambio global en la percepción de las mascotas como miembros prioritarios de la familia. Esta evolución no es solo social, sino económica: abre oportunidades ilimitadas para aquellos que comprendan que las mascotas no son un complemento a la vida de los consumidores, sino su núcleo. Y aquellas marcas y servicios que puedan reorientarse primero, teniendo en cuenta esta realidad, obtendrán una ventaja competitiva.



