18 de septiembre de 2026 en la parte mareal del Támesis (cerca de Tilbury y Gravesend, Essex) se avistó una manada de calderones de aleta larga (long-finned pilot whales). Según las distintas estimaciones, el grupo estaba formado por entre 17 y 25 animales. Los especialistas califican la aparición de una manada así en el Támesis de sumamente inusual — estos cetáceos suelen permanecer en aguas más profundas y frías del Atlántico.
Los animales son vigilados por la Port of London Authority y British Divers Marine Life Rescue. Las autoridades piden a la gente que no se acerque, que no forme aglomeraciones y que no publique la ubicación exacta, para no generar estrés innecesario ni aumentar el riesgo de varamiento.
Al atardecer 18 de septiembre se supo que un ejemplar se había separado de la manada y presentaba mal aspecto. Los especialistas continúan la observación y confían en que el grupo pueda regresar por sí solo al mar.
Es realmente un caso raro de «avistamiento de cetáceos» justo al lado de Londres — prácticamente sin apartarse de las rutas habituales.
Resulta especialmente sorprendente que la manada se avistara no frente a una costa oceánica lejana, sino en la concurrida parte mareal del Támesis, por la que a diario pasan embarcaciones. Para los especialistas, esto es a la vez una oportunidad excepcional de observar calderones en un entorno poco habitual y un motivo de cautela: en una zona de aguas estrecha a los animales les resulta más difícil orientarse, y el ruido y el tráfico pueden desorientarlos aún más.
Por ahora, la principal tarea de los rescatistas es no intervenir sin necesidad y dar a la manada la oportunidad de encontrar por sí misma el camino de vuelta al mar abierto. Si los cetáceos mantienen la dirección y no se acercan demasiado a las aguas someras, el insólito paseo londinense bien podría terminar sin incidentes — y quedar como una de las historias naturales más inesperadas de septiembre.

