Las autoridades federales de EE. UU. han anunciado una reducción significativa en el uso de agua para tres estados del oeste que dependen del río Colorado. El viernes, la Oficina de Reclamación presentó un plan para los próximos dos años.
California, Nevada y Arizona deberán reducir conjuntamente su extracción de agua en 1,25 millones de acres-pie anualmente en los años 2027 y 2028. Esto equivale a cerca de 1,54 mil millones de metros cúbicos.
Los mayores recortes afectarán a Arizona. California y Nevada también sufrirán pérdidas, aunque en menor escala. Los estados situados aguas arriba —Colorado, Utah, Wyoming y Nuevo México— no se enfrentarán por ahora a restricciones obligatorias.
México, conforme al tratado con EE. UU., reducirá su extracción en 250 mil acres-pie. La decisión se basa en un acuerdo voluntario de los estados de la cuenca baja, alcanzado en mayo.
Los niveles de los embalses más grandes, los lagos Powell y Mead, han alcanzado sus mínimos en casi siete décadas. El río Colorado atraviesa una sequía de 26 años, y la situación podría empeorar.
La subsecretaria del Interior para Agua y Ciencia, Andrea Travnicek, señaló: «Nos encontramos en este periodo de sequía prolongada de 26 años. Seguimos viendo una sequía persistente en el futuro. Por ello, es crucial continuar trabajando juntos como una sola entidad en la cuenca».
El director del Departamento de Recursos Hídricos de Arizona, Tom Buschatzke, agradeció a California y Nevada por su cooperación. Según sus palabras, los recortes para los años 2027–2028 proporcionarán una estabilidad sustancial a los residentes.
El plan contempla la posibilidad de recortes más profundos dependiendo de las condiciones. ¿Cuánto tiempo se podrá mantener el equilibrio ante un clima cambiante?
La decisión tiene como objetivo dar tiempo para futuras negociaciones entre los estados y evitar crisis más graves en los próximos años.
