El jueves por la noche, en el «Chase Center», los «Golden State Warriors» vencieron a los «Miami Heat» por 120-100 y llevaron su racha de victorias a seis partidos. Tras tres derrotas en el inicio de temporada, el equipo de Steve Kerr luce completamente distinto: no solo gana, sino que lo hace gracias a la profundidad de su plantilla y a una defensa férrea que en los últimos seis encuentros concede en promedio solo 108 puntos.
Stephen Curry anotó 29 puntos, seis de ellos triples, y volvió a ser el protagonista principal. Pero esta vez no solo lo respaldaron las caras habituales. Jaxson Lendeborg sumó 17 puntos, ocho rebotes y seis asistencias, mientras que Draymond Green repartió 11 asistencias, su mejor registro de la temporada. Los «Heat», liderados por Yannis Antetokounmpo y Bam Adebayo, lucieron sólidos en la primera mitad, pero en el tercer cuarto encajaron 26 puntos frente a los nueve propios y perdieron definitivamente el hilo del juego.
La clave del éxito de los «Warriors» no está solo en el ataque. Tras la salida o la ausencia de Kristaps Porziņģis, el equipo se reestructuró sobre la marcha. En lugar de una sola estrella, responsabilidad colectiva. La defensa, que al inicio de la temporada parecía llena de agujeros, ahora obliga a los rivales a gastar energías en cada posesión. Seis victorias consecutivas ya no son una casualidad, sino la confirmación de que el proceso del que hablaba Green funciona.
Se nota especialmente cómo ha cambiado la psicología del equipo. Tras el arranque 0-3, muchos dieron a los «Warriors» por descartados, pero los jugadores no se pusieron a dar excusas. Simplemente siguieron jugando según sus propias reglas: un día a la vez, sin emociones innecesarias. Curry en el tercer cuarto pasó de 2 de 10 a 7 de 9, demostrando que la edad no es un obstáculo cuando se cuenta con el apoyo de los compañeros.
En la NBA, este tipo de rachas suelen resultar temporales, pero los «Warriors» tienen motivos para esperar algo más. La profundidad del banquillo, el liderazgo de Curry y una defensa renacida conforman una base capaz de resistir pruebas más serias. El próximo partido contra los «Orlando Magic» mostrará hasta qué punto es sólida esta nueva versión del equipo.


