Átomos de oxígeno en huevos de 15 millones de años revelan cómo las plantas enfrentaron el calor en el pasado de la Tierra

Editado por: An goldy

En las arenas del Namib, el desierto más antiguo del planeta, descansan cáscaras de huevo gigantescas con más de quince millones de años de antigüedad. Estos fósiles, pertenecientes a parientes extintos de los avestruces, conservan en su estructura mineral minúsculos átomos de oxígeno que actúan como huellas de la atmósfera del lejano Mioceno.

Durante aquella época, hace aproximadamente entre 17 y 15 millones de años, los niveles de dióxido de carbono en el aire eran considerablemente superiores a los actuales. El planeta era más cálido, los hielos polares eran más escasos y el nivel del mar era más elevado. Los científicos se han preguntado durante mucho tiempo cómo reaccionaron exactamente las plantas ante tal calor y exceso de CO₂: si intensificaron su absorción de carbono o si, por el contrario, su actividad se ralentizó.

La respuesta se halló gracias al oxígeno-17, un isótopo poco común. Durante la fotosíntesis, las plantas absorben selectivamente este isótopo del aire junto con el dióxido de carbono. Las aves, al respirar y alimentarse de la vegetación, fijan estas proporciones alteradas en la cáscara de sus huevos. De este modo, los huevos antiguos se convierten en archivos naturales que revelan la intensidad con la que trabajaba la biosfera en su conjunto.

Los investigadores emplearon una novedosa técnica láser que permite extraer y medir el oxígeno-17 a partir de cantidades mínimas de material. El análisis de decenas de muestras procedentes del Namib arrojó un resultado sorprendente: hace unos 15 millones de años, las plantas parecen haber absorbido dióxido de carbono con una intensidad aproximadamente un 40 por ciento menor que en la actualidad. Al parecer, el ritmo de la biosfera se ralentizó.

Estos datos son preliminares y los modelos que vinculan la composición isotópica con el ciclo global del carbono todavía requieren perfeccionarse. Es necesario que laboratorios independientes repliquen las mediciones. No obstante, ya queda claro que, ante el calentamiento y el aumento del CO₂, las plantas no siempre intensifican su "labor" de fijación de carbono; el equilibrio entre el crecimiento y la descomposición orgánica puede desplazarse en direcciones imprevistas.

En la actualidad, las plantas terrestres y los suelos absorben cerca de un tercio de las emisiones antropogénicas de carbono. Comprender cómo se comportaron en el pasado bajo condiciones similares ayuda a estimar con mayor precisión la rapidez con la que cambiará el clima en el futuro. Los antiguos huevos del Namib nos recuerdan que la naturaleza guarda registros exactos, y cuanto más atentamente los leamos, mejor podremos prever las consecuencias de nuestras propias acciones.

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Fuentes

  • Oxygen Atoms In 15-Million-Year-Old Giant Eggshells Reveal How Plants Reacted To A Hotter Earth Study

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