Los científicos han aprendido a transmitir olores por internet. ¡Ahora se puede enviar a un amigo el aroma de la cerveza y al jefe, el olor del café!

Editado por: Svitlana Velhush

Los científicos han aprendido a transmitir olores por internet. ¡Ahora se puede enviar a un amigo el aroma de la cerveza y al jefe, el olor del café!-1

👃 Parece que la humanidad por fin ha resuelto uno de los mayores problemas de internet: ¡cómo presumir de una cena deliciosa para que los amigos no solo la vean en una fotografía, sino que además perciban su olor! 😁

Científicos de la Universidad Estatal de Ohio y del laboratorio de Zhejiang han presentado una tecnología experimental, Scentronic,que permite transmitir información sobre olores a distancia.

La idea suena casi fantástica.

Imagínese: usted está en casa, conversa con un amigo por videollamada, y él descansa en Italia, toma café y come repostería recién hecha.

Antes usted solo podía mirar su rostro feliz.

¡Y ahora, en teoría, también podrá percibir el aroma de su desayuno!

Eso sí, el café y el cruasán habrá que comprarlos igualmente por cuenta propia. ¡Y este es, quizá, el principal inconveniente de la tecnología! 😂

☕ ¿Cómo funciona el internet aromático?

El principio es bastante interesante.

Un dispositivo especial —una nariz electrónica— analiza el olor mediante sensores de gas. Después, la inteligencia artificial determina a qué categoría pertenece el aroma.

La información se transmite por internet a un dispositivo receptor, que reproduce el olor correspondiente mediante líquidos aromáticos preparados de antemano.

Es decir, las moléculas mismas del café o de la naranja no viajan por el cable de fibra óptica a través del océano.

Internet transmite la información, y un aparato especial crea el olor ya en el lugar.

Los investigadores incluso han desarrollado varias versiones del dispositivo: una pulsera compacta, un colgante y un pulverizador de mano.

Por ahora el sistema sabe trabajar con cinco aromas: café, cerveza, vino tinto, pastel y naranja.

La selección, hay que reconocerlo, ¡es de lo más curiosa!

Sobre todo si imaginamos cómo confeccionaron la lista.

— ¿Qué olores vamos a transmitir?

— ¡Café!

— Claro.

— ¡Naranja!

— Excelente.

— ¡Cerveza, vino y pastel!

— Colegas, ¿de verdad estamos desarrollando una tecnología científica y no organizando una fiesta de empresa de viernes? 😂

🔬 Una auténtica investigación científica: 14 voluntarios y una taza experimental

Lo más interesante es que no se trata simplemente de una bonita idea tecnológica.

El 21 de octubre de 2026 los investigadores publicaron los resultados de su trabajo en la revista científica Science Advances.

El estudio recibió el nombre de Scentronic: An artificial intelligence–assisted olfactory interface for remote odor sharing and transmission.

El equipo incluyó a especialistas de Estados Unidos y China, entre ellos el investigador Chunyu Yang.

Los científicos crearon un sistema que reconoce por sí solo un olor determinado, lo convierte en una señal digital y lo transmite a un dispositivo de reproducción.

Después, la tecnología se probó con voluntarios.

En uno de los experimentos participaron 14 personas.

Se les pedía reconocer los aromas que reproducía el dispositivo.

Los resultados fueron curiosos:

  • Alrededor de 73% respuestas correctas al reconocer olores individuales.
  • Alrededor de 71% respuestas correctas al identificar dos aromas mezclados.
  • Aproximadamente 0,6 segundos necesitaba el sistema para reaccionar a una señal simple del sensor.

Al mismo tiempo, el análisis de olores alimentarios complejos llevaba más tiempo: a veces varias decenas de segundos.

Para una tecnología experimental, los resultados parecen prometedores, aunque todavía falta mucho para transmitir cualquier aroma sin errores.

¡Y aquí los científicos fueron aún más lejos!

Desarrollaron una taza experimental capaz de combinar olores y sensaciones gustativas.

El dispositivo utiliza líquidos aromatizados preparados de antemano, que pueden añadirse al agua.

En combinación con tecnologías de realidad virtual y mixta, una taza así podría permitir potencialmente a una persona elegir una bebida virtual y obtener la combinación correspondiente de olor y sabor.

Imaginen el futuro.

Se ponen las gafas de VR, se encuentran en un cafetería parisina virtual, piden un café carísimo…

Y el dispositivo añade obedientemente el aroma a su taza.

Solo queda esperar que el camarero virtual no exija 15 euros reales por el servicio. 😂

Por cierto, los autores del estudio subrayan que, por ahora, la tecnología solo funciona con un conjunto limitado de olores preparados de antemano. No sabe recrear con precisión aromas complejos arbitrarios y requiere más pruebas en condiciones normales.

¡Pero el primer paso hacia el olfato digital ya está dado!

🍷 Las videollamadas del futuro serán mucho más interesantes

Si tales tecnologías se popularizan, la comunicación habitual en internet podría cambiar.

Imaginen que una amiga les llama desde París.

— ¡Hola! ¡Ahora mismo estoy en una cafetería preciosa!

— Lo sé. ¡Llevas media hora enviándome el olor a café!

— ¡Y ahora prueba este cruasán!

— Gracias. El olor ya lo recibí. ¿Y cuándo me traerán el cruasán en sí? 😁

O su amigo está de vacaciones en una bodega.

En lugar de un largo relato sobre el buqué del vino, simplemente pulsa un botón.

Y usted recibe un aroma que recuerda al vino tinto.

Eso sí, si el amigo se pasa con la degustación, ¡ninguna tecnología podrá transmitirle todavía su compasión junto con un vaso de agua!

🤖 ¿Y si los olores empiezan a enviarse a todo el mundo?

Claro, junto con las nuevas posibilidades aparecerán también nuevos problemas.

Hoy sufrimos por los insistentes banners publicitarios, los mensajes y las llamadas interminables.

Y ahora imaginen la publicidad del futuro.

Usted trabaja tranquilamente en la computadora y, de repente, ¡la habitación se llena del aroma de una pizza recién hecha!

En la pantalla aparece una notificación:

«Ha sentido nuestra nueva pizza con queso. ¡Pídala ahora mismo!»

Cinco minutos después llega la publicidad de una cafetería.

Luego, la de una tienda de perfumería.

Y a continuación, el aroma a beicon frito.

¡Y ya no está trabajando, sino sentado en medio de un patio de comidas virtual tratando de entender quién le activó el desayuno sin su consentimiento! 😂

Es especialmente interesante cómo se verán los ajustes de seguridad.

«¿Permitir que el sitio acceda al micrófono?»

«¿Permitir el acceso a la cámara?»

«¿Permitir que le envíen olores?»

Y en algún lugar cercano aparecerá un botón salvador:

«¡Bloquear todos los aromas de este remitente!»

🥐 Las tiendas en línea obtendrán una nueva arma

Por cierto, la utilidad práctica de la tecnología realmente puede existir.

Por ejemplo, los compradores de perfumería algún día podrán conocer los aromas a distancia, sin visitar la tienda.

Los amantes del café, comparar los olores de distintas variedades.

Y los sitios de cocina, complementar las fotografías de los platos con impresiones aromáticas.

Imaginen una receta de tarta.

Antes miraban la fotografía y pensaban: «¿Será sabrosa?»

Y ahora pulsan un botón y sienten el aroma de la repostería recién hecha.

Eso sí, después descubren que en casa no hay ni harina, ni mantequilla, ni ganas de cocinar.

¡Y la tecnología, llamada a mejorar la experiencia culinaria, aumenta inesperadamente las ventas de pasteles preparados! 🤣

Pero las perspectivas especialmente interesantes surgen en la industria del cine.

Quizá algún día las películas se acompañen no solo de imagen y sonido envolvente, sino también de olores.

En la pantalla aparece un bosque y usted siente el aroma a pino.

El héroe entra en la panadería y huele a pan.

La acción se traslada al mar y aparece un ligero olor marino.

Y luego empieza una película de zombis…

¡Y ahí los espectadores exigen por unanimidad que se apague de urgencia la nueva tecnología! 😂

🌍 El internet aromático apenas comienza

Por supuesto, Scentronic aún está lejos de la aplicación masiva.

Para funcionar necesita dispositivos especiales, conjuntos de sustancias aromáticas y métodos suficientemente precisos de reconocimiento de olores.

Además, el olfato humano está organizado de una forma mucho más compleja de lo que puede parecer.

Un mismo aroma lo perciben de manera distinta personas diferentes. Las sensaciones dependen de la sensibilidad individual, los hábitos, el entorno e incluso el estado de salud.

Pero el valor científico de la investigación va más allá del entretenimiento.

En perspectiva, sistemas semejantes podrían ser útiles para estudiar el olfato, para pruebas médicas, para la realidad virtual y para crear experiencias digitales más realistas.

Y quién sabe, quizá dentro de unos años nos asombre cómo nos comunicábamos antes sin olores.

Mientras tanto, imaginen el primer mensaje familiar de nueva generación.

La madre le escribe al hijo:

«He preparado borsch. ¡Ven!»

El hijo responde:

«Mamá, gracias, ¡ya recibí el olor! ¡Qué rico!»

La madre:

«Y ahora ven y come el de verdad. ¡No te he abierto un laboratorio aromático!» 😂❤️

Y aun así, este invento tiene un problema que los científicos todavía tendrán que resolver.

Ya están aprendiendo a transmitir el olor del café recién hecho. ¡Pero transmitir junto con él el propio café, un cruasán caliente y el placer del desayuno todavía no les sale!

Así que la humanidad tiene en qué trabajar.

Y lo más importante: esperemos que en el futuro el internet aromático cuente con un filtro de spam fiable. ¡Porque, si no, alguien seguro que le envía al vecino el olor de unos calcetines después del gimnasio! 👃🤣

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Fuentes

  • AI-powered wearables recreate five food smells sent over the internet

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