La administración Trump anunció la asignación de 5.000 millones de dólares para investigaciones en las que la inteligencia artificial desempeñará un papel clave. Los fondos se destinarán a la resolución de problemas científicos de larga data en la atención médica y la construcción.
La financiación permitirá identificar las causas de las enfermedades crónicas, acelerar el desarrollo de medicamentos y crear materiales de construcción más duraderos. Esto se indica en una declaración oficial de la Casa Blanca del 22 de julio de 2026.
Los científicos tendrán acceso a las supercomputadoras del Departamento de Energía, conjuntos de datos especializados y otras herramientas para experimentar con algoritmos. Así lo informó a Reuters Michael Kratsios, asesor principal del presidente en tecnología.
En el proyecto participan 15 agencias federales, incluidos los departamentos de Salud, Energía, Transporte, Defensa y Asuntos Internos. La Casa Blanca coordina sus esfuerzos como parte de una iniciativa unificada para aplicar la IA en la ciencia.
Paralelamente, la administración planea modificar el sistema de financiación de la investigación federal. El énfasis se desplazará hacia el apoyo a científicos individuales y el uso de IA, en lugar de universidades. Esto dará al gobierno un mayor control sobre la asignación de fondos.
Un informe preparado por Kratsios subraya: "El apoyo federal a la ciencia debe ser políticamente responsable". Anteriormente, los intentos de reforzar el control ya se habían enfrentado a la resistencia de los tribunales, en particular en relación con las subvenciones de los Institutos Nacionales de Salud.
Microsoft hará su contribución: la empresa asignará 40 millones de dólares en créditos para computación de IA durante tres años. El gobierno de EE. UU. posee algunos de los conjuntos de datos más grandes del mundo, desde sustancias químicas hasta historiales médicos de pacientes.
¿Cómo afectará esto al equilibrio entre la independencia científica y el control gubernamental?
La iniciativa abre nuevas oportunidades para entrenar modelos de IA con datos gubernamentales y encontrar respuestas a complejas preguntas científicas.

