El aeropuerto londinense de Gatwick (Gatwick Airport) continúa implementando tecnologías innovadoras para optimizar la experiencia de los pasajeros. En el recinto del centro de conexiones se está probando y ampliando con éxito el uso de sistemas robotizados para el estacionamiento de automóviles. El nuevo servicio ofrece a los viajeros un estacionamiento de larga duración seguro, totalmente automatizado y sin contacto por un pequeño suplemento.
¿Cómo funciona el estacionamiento robotizado? El proceso está simplificado al máximo y elimina la necesidad de buscar una plaza libre o de maniobrar en filas estrechas. El conductor entra en una zona de descenso especial (zona de transferencia), deja el automóvil, recoge el equipaje y se dirige a la terminal.
Una vez que el pasajero abandona la zona de transferencia, entra en escena una plataforma robotizada (robot aparcacoches). Con ayuda de escáneres láser y cámaras, el robot evalúa las dimensiones del vehículo, lo levanta con cuidado por las ruedas y lo transporta al recinto del estacionamiento de larga duración. El sistema elige por sí mismo la plaza óptima y coloca el automóvil. Cuando el propietario regresa, el robot devuelve automáticamente el vehículo a la zona de descenso.
Seguridad y máxima eficiencia. La principal ventaja de la tecnología es la increíble densidad de estacionamiento. Como los robots no necesitan abrir las puertas para salir del habitáculo, pueden colocar los automóviles pegados unos a otros, dejando holguras mínimas. Esto permite aumentar la capacidad de las zonas de estacionamiento hasta 50% sin necesidad de ampliar el territorio ni construir nuevas plantas.
Además, se elimina por completo el factor humano. El riesgo de arañar el coche vecino al abrir la puerta, de golpear el parachoques al aparcar o de dañar accidentalmente el automóvil se reduce a cero. Los vehículos se guardan en una zona cerrada y estrictamente controlada, lo que garantiza su absoluta integridad y su protección contra el robo o el vandalismo.
Comodidad por un pequeño suplemento. El servicio se posiciona como un complemento cómodo para quienes se van de viaje de negocios o de vacaciones prolongadas. Por un pequeño suplemento, los pasajeros reciben un servicio premium: la garantía de que su vehículo será aparcado por un robot en un lugar seguro, y el tiempo de trayecto desde el estacionamiento hasta la terminal se reduce al mínimo (las zonas de descenso están situadas lo más cerca posible de las entradas).
La implantación de sistemas de este tipo forma parte de la tendencia global hacia la automatización de la infraestructura aeroportuaria, lo que permite a los aeropuertos optimizar la logística, ahorrar espacio y hacer los viajes más cómodos.


