Esto es lo que significa elegir el momento perfecto.
A la biblioteca de la ciudad de Concord, en el estado de Nuevo Hampshire, un hombre llamado John llevó un ejemplar de The Century Illustrated Monthly Magazine de septiembre de 1894.
Nada fuera de lo común, salvo que debía haberlo devuelto hacía aproximadamente 132 años.
Según los cálculos de la biblioteca, el retraso fue de 48 220 días, y la multa teórica habría ascendido a unos $12 055.
El propio John confesó que la revista estuvo simplemente en su casa durante muchos años y que ni siquiera sabe cómo llegó a sus manos.
Lo que lo impulsó a devolver la reliquia fue una excelente noticia: la biblioteca acababa de anunciar una congelación anual de las multas por retraso.
Es decir, el hombre no tuvo prisa durante más de un siglo y, al final, lo hizo todo en el momento más ventajoso.
Los empleados de la biblioteca tampoco esperaban semejante efecto de la campaña. Contaban con que la gente trajera libros retrasados unos meses o unos años.
Pero finales del siglo XIX resultó ser un poco superior a sus expectativas.
La revista, por supuesto, ya no volverá al estante para préstamos. Está previsto conservarla como pieza histórica en la colección de la Concord Room.
La moraleja de la historia es sencilla:
nunca digas que llegaste tarde. Quizá solo estés esperando la promoción adecuada. 😄


