Se rumorea que Leavitt renunció 24 horas después de descubrir que Trump la había dejado en un avión que, según se preparaba, sería objeto de un atentado.
El propio Trump, al ser cuestionado sobre el motivo de su proceder, afirmó que fue todo lo contrario: abandonó secretamente su "buen" avión para trasladarse a uno "malo", con el fin de quedarse solo y no poner en peligro a su equipo.
La dimisión de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Caroline Leavitt, coincidió inesperadamente con la revelación de una singular historia sobre cómo Donald Trump abandonó en secreto el avión presidencial debido a una amenaza de posible atentado. Esta coincidencia rápidamente generó una teoría en las redes sociales: ¿fue esta historia la gota que colmó el vaso para Leavitt?
La operación en sí fue real. Durante el regreso de Trump desde Turquía, los servicios de inteligencia estadounidenses recibieron información sobre una posible amenaza a su seguridad. Siguiendo las recomendaciones del Servicio Secreto y los militares, se decidió trasladar discretamente al presidente a otro avión gubernamental más pequeño.
Para lograrlo, Trump fue trasladado secretamente fuera del aeropuerto y llevado a otra aeronave, mientras que el avión en el que supuestamente debía viajar el presidente continuó su vuelo. Este último actuó, de hecho, como un avión señuelo. A bordo de este aparato permanecieron empleados de la Casa Blanca, personal de seguridad, periodistas y altos funcionarios. Entre ellos, según medios estadounidenses, se encontraban el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent.
La historia permaneció en secreto durante varias semanas y no se hizo pública hasta agosto.
El propio Trump confirmó posteriormente que el cambio de avión había ocurrido. Según él, la decisión fue tomada principalmente por el Servicio Secreto y los militares, quienes insistieron en que el presidente volara en otra aeronave. Trump destacó que apenas discutió sus recomendaciones y no se sintió asustado por lo sucedido.
Al responder preguntas sobre el cambio de avión, Trump declaró algo similar a esto: obedeció al Servicio Secreto. Ellos decidieron que era más seguro. Se bajó del avión "bueno" y se subió a otro para no exponer a la gente a riesgos. Esta versión suena lógica para una persona que ya ha sido objeto de varios intentos de atentado.
¿Qué queda al final?
Dos hechos reales:
- Leavitt se retira por motivos familiares.
- Trump, en efecto, cambió de avión en Turquía debido a una amenaza.
La historia cobró especial relevancia después de que, poco después de su aparición en los medios, se conociera la renuncia de Caroline Leavitt como secretaria de prensa de la Casa Blanca.
Trump anunció que Leavitt dejaría su cargo a finales de agosto. La razón oficial es completamente diferente: la secretaria de prensa de 28 años decidió dedicar más tiempo a su familia y a sus dos hijos pequeños. Recientemente había regresado de una licencia tras el nacimiento de su segundo hijo. Trump declaró públicamente que comprende y respeta su decisión, y que Leavitt debería seguir colaborando con él como asesora externa.
Fue precisamente la cercanía temporal de ambos eventos lo que dio origen al rumor de que Leavitt supuestamente decidió irse tras conocer los detalles de la operación del avión señuelo.
Sin embargo, no hay pruebas de esta versión hasta el momento. Los principales medios de comunicación estadounidenses no informan que Leavitt haya vinculado su decisión con el incidente en Turquía. Tampoco existe confirmación de la afirmación ampliamente difundida de que presentó su renuncia exactamente "24 horas después" de enterarse de que había estado a bordo del avión señuelo.
Además, no se ha anunciado una renuncia inmediata, sino que Leavitt dejará su puesto a finales de agosto. Tampoco rompe completamente sus lazos con Trump y, según la declaración del presidente, seguirá siendo una de sus asesoras externas.
Por lo tanto, a día de hoy, se trata de una curiosa coincidencia que ha servido de base para numerosas especulaciones en las redes sociales.
La historia del traslado secreto de Trump, por sí misma, sigue siendo inusual: el presidente de EE. UU. abandonó la aeronave principal debido a la amenaza de un posible atentado, mientras que decenas de miembros de su equipo continuaron el vuelo en el avión que servía como señuelo. Y casi inmediatamente después de que los detalles de la operación se hicieran públicos, una de las figuras más reconocibles de su administración anunció su próxima partida.

