La UE y México suscriben un nuevo acuerdo comercial para consolidar su presencia en América Latina

Autor: Tatyana Hurynovich

El viernes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ratificaron un acuerdo comercial actualizado con México durante la cumbre bilateral celebrada en la Ciudad de México. A la firma se sumó la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lo que pone de relieve la trascendencia política del documento.

Este pacto constituye una revisión de la asociación ya existente que, hace dos décadas, eliminó los aranceles en el comercio entre la UE y México. El nuevo paquete normativo amplía el acceso a los mercados, clarifica las condiciones en materia de contratación pública y refuerza la protección de las indicaciones geográficas.

Contexto económico

México se posiciona como el segundo socio comercial de la UE en América Latina, mientras que el bloque europeo representa el segundo mercado de exportación más importante para el país azteca. Según datos de 2025, el volumen de intercambio de mercancías entre ambas partes alcanzó los 86.800 millones de euros, mientras que el comercio de servicios en 2024 ascendió a 29.700 millones de euros.

No obstante, estas cifras son sensiblemente inferiores a los indicadores comerciales de México con Estados Unidos, su principal socio: en 2024, el intercambio de bienes y servicios con el país vecino superó los 900.000 millones de dólares.

El nuevo acuerdo se suscribe en un contexto de creciente presión derivada de las políticas proteccionistas de Estados Unidos y las reiteradas amenazas de aranceles por parte de la administración Trump.

Exportaciones beneficiosas para la UE

Según la Comisión Europea, la actualización de los acuerdos abrirá nuevas oportunidades de mercado para la UE:

  • productos agroalimentarios (carne de cerdo, lácteos, cereales, frutas y pastas);
  • industria farmacéutica;
  • maquinaria industrial, incluyendo equipos y componentes.

En el ámbito agrícola, México obtendrá condiciones más previsibles para exportar café, frutas, chocolate y jarabe de agave, además de un mayor acceso a los mercados comunitarios bajo contingentes arancelarios establecidos.

Indicaciones geográficas y contratación pública

El acuerdo garantiza la protección de 568 indicaciones geográficas europeas y 26 mexicanas, lo cual es fundamental para los productores de vino, quesos, carnes y otros productos con origen regional certificado.

Asimismo, se liberaliza el acceso a los mercados de contratación pública de ambas partes, lo que podría incrementar los contratos para empresas europeas de infraestructuras, tecnología y servicios en México, y viceversa.

Trasfondo geopolítico

La UE y México conciben este pacto como parte de una estrategia más amplia para diversificar sus vínculos comerciales y reducir la dependencia de Estados Unidos y China. México se ha transformado en un centro neurálgico para la fabricación de vehículos eléctricos y componentes, lo que atrae inversores chinos; en paralelo, la UE busca consolidar su influencia en la región.

La Comisión Europea sostiene que el 97 % del PIB de los países de América Latina y el Caribe estará cubierto por una red moderna de acuerdos comerciales preferenciales con la UE, una densidad de conexiones sin parangón en ninguna otra región del mundo. Este avance sucede a la entrada en vigor provisional, el 1 de mayo de 2026, del pacto comercial con el MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que también liberaliza el comercio de bienes y servicios.

Reacción y riesgos

El acuerdo con el MERCOSUR suscitó una férrea oposición entre los agricultores europeos, que temían un aumento masivo de las importaciones y una competencia desleal. En Bruselas confían en que el proceso con México sea más fluido, ya que la importación de productos agrícolas sensibles se limitará mediante contingentes arancelarios en lugar de una apertura total.

Con todo, persisten riesgos políticos y económicos:

  • posibles críticas de los sindicatos agrarios de la UE;
  • la sensibilidad de la opinión pública ante el incremento de las importaciones;
  • la dependencia de la estabilidad macroeconómica y política en América Latina.

Conclusión

La actualización del acuerdo comercial UE-México no es una mera revisión técnica, sino un instrumento de posicionamiento geoeconómico:

  • la UE refuerza su presencia en América Latina ante el auge de China y la incertidumbre en torno a Estados Unidos;
  • México diversifica sus mercados alternativos y logra un acceso más estable a la contratación pública europea.

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Fuentes

  • ЕС заключает новое торговое соглашение с Мексикой для усиления позиций в Латинской Америке

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