Del 22 al 26 de agosto de 2026 se celebraron en Pekín los segundos World Humanoid Robot Games , competiciones de robots humanoides. Participaron más de dos mil máquinas de 16 países. Corrieron 100 metros (algunos incluso más rápido que Usain Bolt), saltaron, levantaron pesas, jugaron al fútbol y boxearon.
Pero las verdaderas estrellas no fueron los ganadores, sino los perdedores.
Los robots caían en masa, chocaban a toda velocidad contra las vallas blandas, perdían piernas y brazos, echaban chispas e incluso se incendiaban. Un velocista, tras cruzar la meta, chocó contra una colchoneta, rebotó y ardió en llamas. Otro perdió una pierna en plena carrera. Un robot levantador de pesas perdió el equilibrio y estuvo a punto de aplastar la mesa de los jueces.
El momento más viral fue el de un robot que subía las escaleras hacia el podio y de repente giró la cabeza para ver mejor a las robots animadoras con faldas cortas y pelucas de colores. Se distrajo, tropezó y dio un salto mortal por encima de la barandilla, cayendo de cabeza. El video acumuló millones de visitas. Un comentario en tono de 'No te distraigas con una cara bonita en el trabajo, aunque no seas de carbono' se convirtió en meme.
Parecía un FailArmy deportivo, pero en lugar de personas, había metal, chispas y humo. Los organizadores continuaron la competición, mientras el público e internet se morían de risa.
La tecnología, por supuesto, ha avanzado mucho. Pero por ahora los robots siguen siendo excelentes en una cosa: caer de forma divertida y espectacular.
