En una entrevista con The Sunday Times, mientras promocionaba sus memorias «One Helluva Ride», Michael Douglas, ganador de dos premios Óscar a sus 82 años, respondió por primera vez en más de una década con detalle a la pregunta sobre la breve separación de Catherine Zeta-Jones en 2013. El periodista le preguntó cómo había «recuperado» a su esposa, y Douglas respondió con brusquedad: «¿Que si la recuperé? Fue mutuo».
La pareja, que se casó en 2000, sufrió una ruptura tras 13 años de matrimonio; entonces Catherine confirmó que «se tomaban una pausa para evaluar y trabajar en la relación». Douglas dijo en aquel momento a People que «estaban trabajando en ello, hablando». Se reunieron pronto, y en 2015 él ya lo contaba en el programa de Ellen DeGeneres, subrayando que «el matrimonio no es una calle de un solo sentido».
Ahora, en plena salida del libro, en el que Douglas confiesa una antigua relación con Kathleen Turner y otros episodios de su vida privada, la pregunta sobre la «victoria sobre su esposa» sonó especialmente incisiva. El actor precisó: «Pasamos por problemas, pero la quiero mucho, y 25 años son, ya sabe… El matrimonio es mucho trabajo. Estamos en buena forma. Es todo lo que puedo decir».
¿Por qué precisamente ahora? El libro sale el martes, y la entrevista sirve como plataforma perfecta para recordarle al público que, pese a las revelaciones sobre el pasado, el matrimonio actual es sólido. Douglas añadió que Catherine todavía no ha leído el libro, y que él «nunca perdió la esperanza de la reconciliación». En el ámbito público, donde la vida privada de las estrellas «tiende a una mayor divulgación», tales declaraciones funcionan como un seguro de reputación.
Para el actor, de 82 años, cuyos hijos —Dylan y Carys— ya prueban suerte por sí mismos en el cine, este es un momento de hacer balance. Habla de la reciprocidad de esfuerzos, y no de la «victoria» de uno sobre el otro. Zeta-Jones, que tiene 57, publicó el año pasado una conmovedora entrada por el 25 aniversario de boda, confirmando que los sentimientos siguen siendo los mismos.
La separación de 2013, ocurrida en medio de la lucha de Douglas contra el cáncer, hace tiempo que forma parte de su historia. Ahora, cuando las memorias revelan otros capítulos, Douglas mismo marca los acentos: hubo problemas, pero los superaron juntos. La pregunta de cómo reaccionará Catherine al libro sigue abierta, y es precisamente eso lo que le da a toda la historia un matiz vivo y humano.


