El desfile de la colaboración Rick Owens × Adidas para la temporada primavera-verano 2027, celebrado el 25 de junio en el Palais de Tokyo durante la Semana de la Moda de París, se erigió como la respuesta más sensata ante una ola de calor de 42 grados que forzó a la organización a adelantar los horarios previstos. Owens decidió trasladar su presentación de las 12:30 a las 10 de la mañana, haciendo que los modelos avanzaran entre nubes de bruma mística en busca de cualquier rastro de frescura.
En esta colección, Rick Owens emplea la tecnología Climacool que Adidas introdujo en 2002: chaquetas de corte oversized y pantalones tipo globo se inflan con ventiladores internos para crear un sistema de aire acondicionado individual. A estas piezas se añade un chaleco refrigerante desarrollado por Adidas para los futbolistas que competirán en el Mundial de 2026. Esta prenda cuenta con un relleno especial diseñado para ser congelado antes de cada uso.
La tendencia hacia la indumentaria funcional con control climático está cobrando un impulso imparable: tras la pandemia y con la crisis climática en auge, los diseñadores integran cada vez más soluciones de ingeniería deportiva en lugar de meras referencias visuales. Rick Owens, reconocido por su minimalismo gótico y sus siluetas arquitectónicas, combina la geometría de la ropa deportiva con una ingeniería rigurosa para elevar la funcionalidad al rango de escultura.
La propia puesta en escena subraya esta integración radical de forma y función: las prendas no poseen simplemente una estética futurista, sino que enfrían realmente el cuerpo mediante la circulación activa de aire en sus elementos inflables. Representa una progresión lógica en la visión de Owens, donde la estética siempre se ha supeditado a las necesidades del cuerpo, pasando de sus drapeados dramáticos a un auténtico «microclima personal». Adidas, a su vez, encuentra una oportunidad excepcional para proyectar su tecnología técnica fuera de los estadios y posicionarla como un emblema del lujo contemporáneo.
Este giro de la estética pura hacia la utilidad adaptativa refleja la mentalidad de una generación que convive con la ecoansiedad y busca artículos que, además de estatus, ofrezcan un bienestar real en condiciones climáticas adversas. Rick Owens y Adidas dejan claro que la moda de vanguardia y la ingeniería técnica pueden ser poderosos aliados.
Es muy probable que, en las próximas temporadas, la funcionalidad basada en el control climático activo deje de percibirse como un experimento arriesgado para convertirse en un estándar esperado dentro de las colecciones de verano.


