Una filtración de documentos internos de la agencia rusa Social Design Agency ha revelado un detallado plan denominado «Project 2026», un ambicioso proyecto para crear un ecosistema de información alternativo que pretende reconfigurar la forma en que los buscadores y los chatbots basados en inteligencia artificial presentan los acontecimientos políticos. Esta iniciativa representa un cambio cualitativo respecto a métodos anteriores: si antes el objetivo era la popularidad viral en redes sociales, ahora se busca el control de las fuentes de datos en las que se basan los algoritmos de búsqueda y los modelos lingüísticos.
Los 73 documentos internos de Social Design Agency, obtenidos por Bloomberg News en junio de 2026, incluyen propuestas de proyectos, capturas de pantalla de chats y materiales técnicos fechados entre mayo de 2023 y abril de 2026. Según los archivos, la agencia no se limitaba a difundir desinformación en redes sociales, sino que aspiraba a construir una arquitectura de influencia multinivel compuesta por una red de recursos tipo wiki, medios de comunicación y centros de pensamiento ficticios. Estas plataformas debían suministrar los datos que alimentan los algoritmos de búsqueda y los conjuntos de entrenamiento de los modelos de IA.
La estrategia fue bautizada como «ataques cognitivos» contra las sociedades occidentales. Los documentos describen abiertamente la necesidad de introducir las narrativas deseadas a nivel de información de referencia, de modo que aparezcan orgánicamente en las respuestas de los chatbots y en los resultados de búsqueda, manteniendo al mismo tiempo la distancia de cualquier filiación rusa evidente. Como expresó uno de los revisores, la estrategia consistía en intentar «obstruir los motores de búsqueda inundándolos con contenido que remita de forma cruzada a sus propias narrativas».
El «Project 2026» preveía la creación de numerosos proyectos enciclopédicos paralelos, similares a Wikipedia, pero controlados desde Moscú. Según los autores, tales recursos debían complementar o desplazar gradualmente las bases de conocimientos existentes, forjando una realidad alternativa para los algoritmos y millones de usuarios finales. Bloomberg detectó al menos tres de estos recursos destinados a Armenia, creados en enero de 2026 y bloqueados poco después por los proveedores de alojamiento. En ellos se alojaban copias de artículos de la Wikipedia en ruso con cambios sutiles en el relato; por ejemplo, los sitios spyurk.cyou, sevan.info y khachkar.info contenían materiales sobre Armenia adaptados a los objetivos geopolíticos del Kremlin.
Otro proyecto, dirigido a Alemania, se detallaba en un documento del 15 de enero de 2026. Para su ejecución se crearon cerca de 200.000 páginas web. El plan contemplaba la redacción y edición mensual de 100 artículos para mejorar su visibilidad en buscadores, además del entrenamiento de seis plataformas de inteligencia artificial con este contenido cada mes. Esto demuestra claramente la transición de la difusión masiva a la microsegmentación de los flujos de información que nutren a los propios sistemas de búsqueda e IA.
Los documentos confirman que Social Design Agency ya contaba con experiencia práctica en este tipo de operaciones. La agencia es conocida por su implicación en la campaña Doppelganger, una red de sitios clonados de medios de comunicación europeos que difunde narrativas pro-Kremlin desde 2023. Paralelamente, la agencia participó en la coordinación de la operación Storm-1516, una campaña rusa de desinformación que genera vídeos y noticias falsas a escala industrial desde agosto de 2023. El «Project 2026» se consideraba un tercer nivel de impacto más fundamental: no dirigido al muro de noticias ni a las redes sociales, sino a la base misma de la que la IA y los buscadores extraen el conocimiento.
Los materiales subrayan la importancia de trabajar «aguas arriba», es decir, en la fase de recopilación, estructuración e indexación de la información que luego pasa a los conjuntos de datos de entrenamiento y bases de conocimiento de los buscadores. Esto permitiría que la propaganda se infiltrara en las respuestas de la IA sin rastro evidente de manipulación, lo que la hace significativamente más resistente a los métodos tradicionales de lucha contra la desinformación. Los expertos denominan este enfoque como «envenenamiento de datos» (data poisoning), que consiste en la contaminación de las fuentes de información en su origen mismo.
Se señala a Sofía Zakharova, jefa del departamento de tecnologías de la información e infraestructura de comunicaciones de la Administración Presidencial de Rusia, como una figura clave en la coordinación del «Project 2026». Según la filtración, ella supervisó la financiación y aprobación de subproyectos específicos, trabajando directamente con los directivos de Social Design Agency, Ilya Gambashidze y Nikolai Tupikin. En 2024, Zakharova fue incluida en las listas de sanciones de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea por su participación en la campaña Doppelganger y la organización de manipulaciones coordinadas de información.
Según los datos filtrados, la implementación del «Project 2026» requirió una profunda coordinación con estructuras estatales, recursos financieros significativos y un aparato técnico avanzado. Los documentos demuestran que los operadores de influencia rusos buscaban trascender los canales tradicionales de desinformación para tomar el control de aquellas fuentes de información que constituyen el núcleo de los algoritmos de búsqueda modernos y los grandes modelos lingüísticos, herramientas de las que depende el comportamiento informativo de cientos de millones de personas.

