El empresario de Dubái Satish Sanpal decidió que un sonajero era un regalo demasiado modesto y le obsequió a su hija, en su primer cumpleaños, un Rolls-Roycede un rosa intenso.
El automóvil fue fabricado especialmente para la pequeña Bella: interior en rosa y blanco, acabados personalizados y sus iniciales en los asientos. Todo está pensado hasta el último detalle, salvo que la propietaria todavía no alcanza los pedales con los pies.

La homenajeada tampoco tiene permiso de conducir. En cambio, su automóvil personal llegó antes que su habilidad para atarse los cordones sola, pronunciar la palabra «Rolls-Royce» y explicarle a un agente por qué iba sin silla infantil.
Ahora el principal problema familiar es dónde aparcar el regalo. En la habitación infantil el coche no cabe, en el arenero se queda atascado, y dejarlo junto al cochecito de juguete resulta un tanto inquietante.
Otros niños pequeños reciben una muñeca o un oso de peluche por su primer cumpleaños. Bella recibió un automóvil valorado en alrededor de medio millón de libras. Probablemente, el oso simplemente no combinaba con el color.
Aún no se conocen las primeras palabras de la niña. Pero después de semejante regalo, bien podrían ser: «¡Chofer, traiga el coche!» 😄




