La plataforma china Trip.com incluyó en su catálogo de lujo un paquete de seis días con un vuelo suborbital de Virgin Galactic por 5,1 millones de yuanes, unos 760 mil dólares. No se trata de una simple excursión cara, sino de una señal: el turismo espacial deja de ser un club exclusivo de multimillonarios y se convierte en un producto que puede reservarse a través de un servicio habitual.
El paquete incluye cuatro días de preparación en la base de Virgin Galactic en Las Cruces, estado de Nuevo México: centrífuga, vuelos parabólicos, entrenamiento en sobrecargas y procedimientos de emergencia. El quinto día, un vuelo de 90 minutos en la nueva nave de clase Delta, varios minutos de ingravidez y la vista de la Tierra a través de 17 ventanillas. El precio incluye entrenamiento, alojamiento, comidas, traje y materiales conmemorativos; los vuelos internacionales, el visado y el seguro se pagan aparte.
Virgin Galactic reanudó la venta de plazas en abril de 2026 a 750 mil dólares por asiento, y la primera tanda de 50 billetes se agotó rápidamente. La plataforma Trip.com actúa como vendedor autorizado en China a través de la marca HHtravel, y ya se han registrado dos reservas para 2027 año. A nivel global, cientos de personas muestran interés, aunque los vuelos reales no comenzarán antes de febrero de 2027 debido a mejoras en los sistemas.
La aparición de un gran agregador turístico en este ámbito cambia la percepción: el espacio se convierte en una línea más del menú de «aventuras exclusivas». Sin embargo, el precio y los requisitos de salud mantienen la barrera: sigue siendo terreno de un círculo muy reducido. La plataforma subraya que el producto no se posiciona como un «juego de ricos», sino como un «deporte para la élite», que exige una preparación seria.
Para Virgin Galactic, la colaboración con Trip.com es una forma de ampliar su público en Asia, donde crece el número de viajeros adinerados. Para los propios pasajeros, es la oportunidad de obtener el estatus de astronauta comercial y la insignia de la Asociación de Exploradores del Espacio. Al mismo tiempo, queda abierta la pregunta: hasta qué punto se sumerge una persona en la experiencia cuando la preparación se comprime a unos pocos días y el vuelo en sí dura hora y media.

La inclusión de vuelos espaciales en plataformas turísticas habituales refleja una tendencia más amplia: las fronteras entre el turismo terrestre y el extraterrestre se difuminan, pero la accesibilidad sigue midiéndose no solo en dinero, sino también en la disposición al riesgo y a las cargas físicas. Los primeros vuelos reales mostrarán si esto se convierte en el inicio de un fenómeno masivo o queda en un episodio aislado.





