El lunes, el Ministerio de Finanzas de Japón confirmó oficialmente que el viernes Tokio y Washington llevaron a cabo una intervención coordinada en el mercado de divisas con el objetivo de comprar yenes.
Este es un raro paso conjunto de los dos aliados, diseñado para detener las violentas fluctuaciones del tipo de cambio de la moneda japonesa. El yen se apreció de 163,73 a 157,57 por dólar.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, enfatizó que el país se mantiene en estrecho contacto con el Tesoro estadounidense y "no dudará en llevar a cabo futuras intervenciones coordinadas en el futuro".
El ministerio citó una declaración conjunta de los ministros de Finanzas de Japón y EE. UU. de septiembre de 2025. La intervención se llevó a cabo precisamente de acuerdo con este documento para combatir la "volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen".
El Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, también confirmó las acciones. "Las operaciones coordinadas del viernes en el mercado de divisas contrarrestaron los movimientos desordenados del yen", declaró. El Tesoro de EE. UU., según él, "no dudará en participar en futuras intervenciones conjuntas".
El presidente Donald Trump calificó la participación de Washington como un gesto de apoyo a Japón y una señal de amistad entre los países. "Pidieron un poco de ayuda y siempre estamos ahí para Japón", dijo a los periodistas.
¿Qué hay detrás de la decisión de vender euros en lugar de dólares para comprar yenes? Este matiz ya ha suscitado preguntas entre los observadores.
El analista Robin Brooks del Peterson Institute for International Economics señaló que este enfoque podría, en última instancia, debilitar en lugar de fortalecer la confianza en el yen. Los mercados ahora especulan sobre por qué EE. UU. no utilizó dólares directamente.
Japón también anunció planes para utilizar en el futuro el mecanismo de repo de la Reserva Federal para autoridades monetarias extranjeras (FIMA repo facility). Esto permitirá obtener dólares a corto plazo pignorado por bonos del Tesoro de EE. UU.
Por ahora, el yen se mantiene estable, pero los operadores permanecen alerta. Ambas partes enfatizan: continúan monitoreando de cerca la situación y se mantienen en contacto.


