La Reserva Federal de Estados Unidos elevó por unanimidad el 16 de septiembre de 2026 el rango objetivo de la tasa de interés de referencia de los fondos federales en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 3,75–4%.
La decisión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se adoptó con 12 votos a favor y ninguno en contra. En el comunicado se afirma explícitamente que la medida se tomó en apoyo del doble mandato de la Reserva Federal: el máximo empleo y la estabilidad de precios.
La economía estadounidense sigue creciendo a un ritmo firme. El gasto interno se mantiene sólido pese a la incertidumbre geopolítica. El crecimiento de la productividad y la inversión en capital fijo se muestran fuertes, mientras que la tasa de desempleo apenas ha variado.
La inflación, entretanto, sigue siendo elevada. Según la evaluación del regulador, la subida de la tasa ayudará a regresar más rápido a la meta del 2%. El Comité confirmó su intención de mantener reservas suficientes en el sistema bancario.
La decisión se adoptó en medio de la presión del presidente Donald Trump, quien anteriormente se había pronunciado en contra del endurecimiento de la política. No obstante, el FOMC demostró su independencia al dar el primer paso al alza de la tasa en los últimos tres años.
El comunicado también contiene una señal sobre un posible endurecimiento adicional si los riesgos inflacionarios no se atenúan. ¿Cómo afectará esto al costo de los créditos y los ahorros de los estadounidenses en los próximos meses?
La próxima reunión del FOMC está prevista para finales de octubre. Los mercados ya han comenzado a reajustar sus expectativas sobre la trayectoria de las tasas para lo que resta del año.



